Sobre la oración Lunes, Mar 28 2011 

Palabras de San Pio sobre  la “ORACION”:

“Solo quiero ser un fraile que reza… ”

Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración…

La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocasiones debes hablarle solo con el corazón…”

El don de la oración está en manos del Salvador. Cuanto más te vacíes de ti mismo, es decir, de tu amor propio y de toda atadura carnal, entrando en la santa humildad, más lo comunicará Dios a tu corazón.

A Dios se le busca en los libros, se le encuentra en la meditación.

En la medida en que vaciéis vuestro Yo de sí mismo – es decir, del apego a los sentidos y a vuestra propia voluntad – , echando raíces en la santa humildad, el Señor hablará a vuestro corazón.

Practicad con perseverancia la meditación a pequeños pasos, hasta que tengáis piernas fuertes, o más bien alas. Tal como el huevo puesto en la colmena se transforma, a su debido tiempo, en una abeja, industriosa obrera de la miel.

Sed vigilantes cuando meditéis. Generalmente los que se entregan a la meditación, lo hacen con una especie de arrogancia, tan ansiosos están por encontrar el sujeto susceptible de consolar su espíritu, y esto es suficiente para impedirles encontrar lo que buscan.

-SAN PIO DE PIETRELCINA-

SÚPLICAS DE S.S. JUAN PABLO II Domingo, Mar 13 2011 

 

 Oración pronunciada por Juan Pablo II en la Misa de canonización del padre Pío celebrada el 16 de Junio de 2002

 

“Enséñanos también a nosotros, te pedimos, la humildad del corazón para formar parte de los pequeños del Evangelio, a quienes el Padre les ha prometido revelar los misterios de su Reino.

“Ayúdanos a rezar sin cansarnos nunca, seguros de que Dios conoce lo que necesitamos, antes de que se lo pidamos.

“Danos una mirada de fe capaz de capaz de reconocer con prontitud en los pobres y en los que sufren el rostro mismo de Jesús.

“Apóyanos en la hora del combate y de la prueba y, si caemos, haz que experimentemos la alegría del sacramento del perdón.

Transmítenos tu tierna devoción a María, Madre de Jesús y nuestra”.

“Acompáñanos en la peregrinación terrena hacia la patria bienaventurada, donde esperamos llegar también nosotros para contemplar para siempre la Gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

J.P.II

Algunos pensamientos del Padre Pio en Navidad Viernes, Dic 24 2010 

La ternura de la Navidad

«Todas las fiestas de la Iglesia son hermosas… la Pascua, sí, es la glorificación… pero la Navidad posee una ternura, una dulzura infantil que me atrapa todo el corazón»

Lágrimas de gratitud

«¡Qué feliz me hace Jesús! ¡Qué suave es su espíritu! Pero yo me confundo y sólo consigo rezar y repetir: “Jesús, pan mío”»

Los vagidos de Jesús

«Sólo se oyen los vagidos y el llanto del niño Dios y con este llanto y estos vagidos ofrece a la justicia divina el primer rescate de nuestra reconciliación …»

El más pequeño de nosotros

«Que el Niño Jesús te colme de sus divinos carismas, te haga probar las alegrías de los pastores y de los ángeles y te revista todo con el fuego de esa caridad por la que se hizo el más pequeño de nosotros, y te convierta en un niño pequeño lleno de amabilidad, sencillez y amor»

Dulcísimo Jesús

«Que el dulcísimo Niño Jesús os traiga todas las gracias, todas las bendiciones, todas las sonrisas que plazca a su infinita bondad…»

Jesús llama… movidos por su gracia corren

«Jesús llama a los pobres y sencillos pastores por medio de los ángeles para manifestarse a ellos. Llama a los sabios por medio de su misma ciencia. Y todos, movidos por el influjo interior de su gracia, corren hacia él para adorarle. Nos llama a todos con las inspiraciones divinas y se comunica a nosotros con su gracia»

La justificación de los pecadores

«Nuestra justificación es un milagro extremadamente grande que la Sagrada Escritura compara con la resurrección del Maestro divino. Sí, querida amiga, la justificación de nuestra impiedad es tal que bien podemos decir que Dios mostró su potencia más en nuestra conversión que en sacar de la nada el cielo y la tierra, pues hay más contraposición entre el pecador y la gracia que entre la nada y el ser. La nada está menos lejos de Dios que el pecador. Además, en la creación se trata del orden natural; en la justificación del impío, en cambio, se trata del orden sobrenatural y divino»

Jesús es con mayor razón para los pecadores

«Jesús es de todos, pero lo es con mayor razón para los pecadores. Nos lo dice él mismo: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”. “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos”. “El Hijo del hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido”. “Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión”»

… lo hace para que seas más humilde

«Nuestro Señor te ama tiernamente, hija mía. Y si no te hace sentir la dulzura de su amor, lo hace para que seas más humilde y te sientas despreciable. No dejes por ello de recurrir a su santa benignidad con toda confianza, especialmente en el tiempo en el que nos lo representamos como cuando era un niño pequeño en Belén. Porque, hija mía, ¿para qué toma esta dulce, amable condición de niño si no es para provocarnos a amarlo confidentemente y a entregarnos amorosamente a él?»

Pidamos que nos revista de humildad

«Pidamos al Niño divino que nos revista de humildad, porque sólo con esta virtud podemos gustar este misterio relleno de divinas ternuras»

Fuente: 30 Giorni

Visto en: Romanistas y en Apostolado Eucarístico 

Un nuevo matrimonio camino a los altares: hijos del P. Pío Martes, Dic 21 2010 

Se ha abierto en Roma el proceso de beatificación de los esposos Settimio Manelli y Licia Gualandris, padres de 21 hijos, entre los cuales se encuentra el fundador de los Franciscanos de la Inmaculada.                     

El Santo Padre Pío de Pietrelcina, según informa la Positio, les había profetizado: “Superaréis los 20 hijos”.

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Aunque en la casa sólo entrara el sueldo de él, tuvieron en total 21 hijos: un ejemplo de “confianza” y de “aceptación” cristiana que la Iglesia, con la causa de beatificación del matrimonio, indica también a las familias de hoy. Las vidas de “esposos y padres ejemplares” de Settimio Manelli (1886-1978) y Licia Gualandris (1907-2004) llegan al proceso para la elevación al honor de los altares. En efecto, mañana a las 12 hs, en el Aula della Conciliazione del Vicariato de Roma, se abrirá oficialmente la causa con la constitución del Tribunal diocesano y con el juramento de los miembros y del postulador, padre Massimiliano Pio M. Maffei, y de la vicepostuladora, madre M. Grazia Palma.

 

La particularidad y la “fecundidad” de la descendencia de los Manelli está también el en hecho de que uno de los 21 hijos, Stefano Maria, fundó en 1990 la Orden de los Franciscanos de la Inmaculada, que en pocos años ha llegado a comprender al menos mil miembros, entre frailes y hermanas, mientras que otro, Pio, ha tenido a su vez nueve hijos, de los cuales siete entraron también en la orden religiosa. “Hoy, entre hijos todavía vivos, nietos y bisnietos, la familia cuenta en total con doscientas personas: una descendencia grandiosa”, dice el padre Stefano Maria en vísperas de la ceremonia en el Vicariato.

 

Settimio Manelli, originario de Teramo, maestro y director en escuelas secundarias, y Licia Gualandris, nacida en Nembro (Bérgamo), se casaron en 1926 y vivieron en Roma. Ambos, desde 1924, conocieron de cerca al Padre Pío, del que se convirtieron en hijos espirituales (y que definió a Settimio “un cristiano de una pieza”) e hicieron profesión como terciarios franciscanos. Incluso en tiempos marcados por la guerra y por condiciones económicas adversas, no dudaron en aceptar los 21 hijos como verdaderos “dones de Dios”. “Recuerdo un episodio de cuando tenía 10 años – cuenta el padre Stefano Maria. Papá entró a casa y mamá le dijo tímidamente, casi en un susurro: «¿Sabes que estoy embarazada de nuevo?». Y él: «¿Ves? Hay otra llama que Dios ha encendido». “Su ejemplo – prosigue – era de aceptar la vida, nunca rechazarla. Y también esto venía de la gran escuela del Padre Pío, con una conducta fidelísima al Evangelio”. El religioso recuerda que, un día, el santo de Pietrelcina, frente a una audiencia de docentes, indicó a Settimio Manelli como un hombre “que observa y vive el Evangelio a la letra”, es decir, su “norma verdadera y concreta”.

 

Las cosas no fueron fáciles, durante la guerra no llegaba ni siquiera el sueldo como profesor y se iba hacia delante “con la ayuda de los comerciantes, que daban créditos”. Pero lo que ayudaba a hacer avanzar “la empresa” – así la llama el padre Stefano – de una familia tan numerosa “era la asistencia de Dios, la ayuda de la Providencia”. “Papá y mamá – añade – nos invitaban siempre a tener confianza en la Providencia, esperaban su llegada a casa como si fuese una persona”.

 

El hecho es que, de los 13 hijos que han quedado, “ocho han obtenido una licenciatura y, de todos modos, todos se han instalado”. Un mensaje “para la vida y para la familia” el de los Manelli, frente a los núcleos “destrozados” de hoy. También la confianza, sin embargo, según el padre Stefano, “se cultiva, en particular, con la oración”. “Papá – cuenta – comulgaba todas las mañanas yendo a Misa antes de dirigirse rápidamente a la escuela”.

 

La llegada a la causa de beatificación, tiempo atrás considerada difícil, “ha estado guiada desde lo alto”. “Hoy son nuestros padrinos – dice el padre Stefano sobre sus padres, pensando en su orden de los Franciscanos de la Inmaculada-. Una vez beatos, serán nuestros protectores”.

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Fuente: La Repubblica

 

Traducción: La Buhardilla de Jerónimo

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San Padre Pío:BONDADOSO CON LOS PECADORES Sábado, Oct 23 2010 

San Padre Pío:
BONDADOSO CON LOS PECADORES
Anecdota tomada de Los Milagros del P. Pío, P. Luis Butera V.  (Producciones Humanas, A.C.), pg. 84.

Para con los curiosos, los hipócritas y los mentirosos, el P. Pío era severo, muy severo. No así para con los pecadores arrepentidos. Un día llegó a San Giovanni Rotondo la riquísima señora Luisa Vairo movida
por pura curiosidad y un poco para desafiar la opinión pública. Al llegar a la Iglesia, donde confesaba el P. Pío, sintió una grandísima angustia por sus pecados, que estalló en llanto, sin preocuparse de los
presentes. Nadie pudo consolarla. Se le avisó al P. Pío, quien se le acercó, diciéndole:

-Tranquilícese, hija. La misericordia de Dios no tiene límites y la sangre de Jesús lava todos los pecados del mundo.
-Quiero confesarme, Padre. -Dijo la señora desconocida que una hora antes se hubiera burlado de una tal propuesta.
-Primero cálmese, le contestó el Padre; vuelva mañana.

La señora pasó toda la noche trayendo a la mente todos los pecados de su vida. ¡No se confesaba desde su infancia! Al día siguiente, delante del Padre Pío, no pudo decir una sola palabra. Sentía un nudo en la garganta que le impedía confesarse. Viéndole así, el P. Pío le presentó la lista de todos sus pecados, a los
cuales contestaba simplemente con un ‘sí’. Cuando pareció terminar, el Padre le preguntó: -¿No te acuerdas más? La señora se sintió profundamente turbada, y calló. El Padre Pío la miró y esperó la respuesta. Finalmente contestó:

-Me acuso también de esto… Y confesó el más grande de sus pecados.

-¡Bendito sea Dios! -exclamó alegremente el P. Pío- ¡Era esto lo que yo esperaba!

Una vez convertida, la señora Vairo siguió el ejemplo de los grandes penitentes. Una mañana de invierno, ella decidió ir a la iglesia descalza. Hacía mucho frío y estaba lloviendo. El camino era lodoso y con abundante grava que cortaba los pies. Empapada de la lluvia y con los pies ensangrentados, llegó a la puerta de la iglesia y en vez de entrar se desmayó. Al despertar vió al P. Pío que le dijo: “hija mía, también en la santa penitencia es necesario no pasarse”.

Luego, tocándola suavemente en la espalda, le dijo: “Afortunadamente esta agua no moja…” Grande fue la sorpresa de todos los presentes al ver que de pronto, los vestidos de la señora quedaron secos.

Novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina – la humildad Jueves, Sep 23 2010 

9º DÍA – 23/9

LA HUMILDAD: La humildad es la virtud de asumir los defectos y errores propios. Una de las más difíciles de cultivar para todos los hombres y de la que han gozado, no sin esfuerzo, todos los santos.

El Santo padre Pío era muy consciente de sus miserias y rogaba diariamente al Padre para poder combatirse y ayudar a todos sus hijos a ser humildes.                                                                                                                                               En una oportunidad, como una señora admitiera que tenía cierta inclinación a la vanidad, el Padre comentó: – “¿Ha observado usted un campo de trigo en sazón? Unas espigas se mantienen erguidas, mientras otras se inclinan hacia la tierra. Pongamos a pruebe a los mas altivos, descubriremos que están vacíos, en tanto los que se inclinan, los humildes, están cargados de granos”

Oración: Humildísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina, Tú que has verdaderamente amado a la Santa Madre Iglesia. Ruega a Dios, nuestro Señor, al Señor de la Mies para que mande obreros a Su Mies, y regalos a cada uno de ellos; de manera que llenando el mundo de sacerdotes santos; obtengan la fuerza y la inspiración de Dios. Además te rogamos interceder ante la Santísima Siempre Virgen María; para que conduzcas a todos los hombres hacia la unidad de los cristianos, reuniéndolos en la gran casa de Dios; para que la Iglesia sea el faro de luz y salvación en el mar de tempestad que es la vida.

Palabras del Padre Pío: “Siempre mantente unido a la Santa Iglesia Católica, porque sólo ella puede salvarte, porque sólo ella posee a Jesús Sacramentado, que es el verdadero príncipe de la paz. Fuera de la Iglesia Católica, no hay salvación, ella te da el bautismo, el perdón de los pecados, el Cuerpo, la sangre, el Alma, y la Divinidad de Jesucristo, concediéndote por tanto la vida eterna; y todos los santos sacramentos para llevar una vida de santidad.”

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la pureza Jueves, Sep 23 2010 

8º DÍA – 22/9

LA PUREZA: La pureza es algo con lo que nacemos pero a medida que comenzamos a tomar conciencia, por la influencia del mundo, vamos perdiendo. Es necesario ser puros de mente y cuerpo, para poder ser puros de alma. No es una tarea sencilla, ni carente de obstáculos. La pureza de corazón, como toda virtud, exige un entrenamiento diario de la voluntad y una disciplina constante interior. Exige, ante todo, el asiduo recurso a Dios en la oración.  Decía el Santo Padre Pío a sus hijos espirituales: “Ten por cierto que si a Dios un alma le es grata, más la pondrá a prueba. Por tanto, ¡Coraje! y adelante siempre.” Pero hay una promesa a tanto esfuerzo: “Felices los limpios de corazón, porque verán a Dios” (Mt 5,8) El corazón limpio es el corazón abierto y humilde. El corazón impuro es, por el contrario, el corazón presuntuoso y cerrado, completamente lleno de sí mismo, incapaz de dar un lugar a la majestad de la verdad. Que pide respeto y, al fin, adoración, nos exhorta  S.S. Benedicto XVI

Oración: Purísimo Santo Padre  Pío de Pietrelcina, Tú que has querido mucho a tus hijos espirituales. Muchos de tus hijos han sido comprados por ti con el precio de tu sangre. También nos concedes a los que no te hemos conocido personalmente, de considerarnos como tus hijos espirituales. Con tu paternal protección, con tu santa guía y con la fortaleza que conseguirás para nosotros de Dios, podremos, en el momento de la muerte, encontrarte en las puertas del Paraíso, en espera de nuestra llegada.

Palabras del Padre Pío: “Si me fuera posible, querría conseguir de Dios solamente una cosa; si me dijera: “Vas al Paraíso”, querría conseguir esta gracia: “Señor, no me dejéis ir al Paraíso hasta que el ultimo de mis hijos; la última de las personas que me han sido confiadas, haya entrado antes que Yo.”

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la penitencia Martes, Sep 21 2010 

7º DÍA – 21/9

LA PENITENCIA: Conocemos la penitencia como aquel “castigo” que nos impone el Confesor luego de absolvernos de nuestras faltas en el Sacramento de la Confesión. Pero existe también la Penitencia como una serie de diferentes ejercicios penosos que podemos imponernos, con la debida autorización de nuestro director espiritual, para procurar la mortificación de nuestras pasiones y sentidos, como modo de expiación por nuestros pecados ya perdonados. El Santo Padre Pío fue muy penitente y supo vivir en austeras penitencias toda su vida religiosa, sin perder la alegría.

Oración: Benditísimo Santo Padre  Pío de Pietrelcina. Tú que has realizado el proyecto de salvación de Dios y has ofrecido tus sufrimientos para desatar a los pecadores de las riendas de Satanás. Ruega a Dios para que los hombres, que no creen, tengan una gran y verdadera fe y se conviertan; arrepintiéndose en lo profundo de su corazón; y que las personas con poca fe mejoren su vida cristiana; y que los hombres justos continúen sobre el camino de la salvación.

Palabras del Padre Pío: “Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos se convertirían al instante. ”

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la obediencia Lunes, Sep 20 2010 

6º DÍA – 20/9

LA OBEDIENCIA: a través de la virtud de la obediencia se logra realizar lo que nuestros superiores nos piden sin cuestionar las posibles consecuencias y motivos de la orden que se nos da. Quien obedece se limita a actuar según lo pedido. En la vida religiosa se dice que “quien obedece no se equivoca”  y así actuó nuestro santo a lo largo de toda su vida, aún cuando las órdenes que le dieron eran evidentemente injustas, como suspenderlo e impedirle confesar o celebrar la Santa Misa públicamente. Es uno de los votos realizados por el Santo Padre Pío al ingresar a la vida religiosa, que con la ayuda de Dios, pudo cumplir fielmente junto a la pobreza y la castidad, representados visiblemente en los tres nudos de su lazo alrededor de la cintura.                             

    Decía nuestro Santo: Es mediante una sumisión completa y ciega que os sentiréis guiado en medio de las sombras, las perplejidades y las luchas de la vida. “El hombre obediente cantará victoria”, nos dice la Escritura. Si Jesús se manifiesta a vosotros, dadle también las gracias; si se oculta a vuestra vista, dadle también las gracias. Todo esto compone el yugo del amor.                                                                                                                                                  Vivió la santa obediencia de modo exquisito, incluso en la enfermedad o en el dolor provocado por los continuos ataques y tentaciones del Maligno.

Oración: Obedientísimo Santo Padre  Pío de Pietrelcina. Tú, que has querido tanto a los enfermos; más que a ti mismo porque en ellos viste  a Jesús. Tú, que en el nombre de Dios has obrado Milagros de sanación en el cuerpo, en el alma, y en la mente, en el presente, en el pasado y en el futuro de las personas; devolviendo esperanza de vida y renovación del espíritu, y en la integridad total de las personas. Ruega a Dios para que todos los enfermos; por intercesión de María Santísima, puedan experimentar tu potente ayuda y a través de la sanación de su cuerpo encontrar beneficios espirituales y agradecer para siempre a Dios.

Palabras del Padre Pío:”Si yo sé que una persona está afligida, sea en el alma o en el cuerpo, suplicaría a Dios para verla libre de sus males. De buena gana yo tomaría todos sus sufrimientos para verla salvada y cedería los frutos de tales sufrimientos en su favor”.

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la Prudencia Lunes, Sep 20 2010 

5º DÍA – 19/9

LA PRUDENCIA: La prudencia es una de las cuatro virtudes cardinales, que consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello. La prudencia es sinónimo de cautela, de moderación. Es el motor del buen cristiano. Quien la ejerce sabe acallar su lengua, sus malos pensamientos y evitar las malas obras. El santo Padre Pío fue una escuela viva de prudencia, de sensatez y de amor. Decía nuestro Santo sobre la prudencia: La prudencia tiene ojos. El amor piernas. El amor, que tiene piernas, querría correr hacia Dios, pero su impulso es ciego, y uno tropezaría, de no estar dirigido por los ojos de la prudencia… 

Oración: Prudentísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina. Tú que tanto amas y nos enseñasteis a amar a las Almas del Purgatorio; por las que te has ofrecido como víctima que expió sus penas. Ruega a Dios Nuestro Señor, para que ponga en nuestros corazones sentimientos de compasión y amor por estas almas. También nosotros ayudaremos a las Almas del Purgatorio y reduciremos sus tiempos de destierro y de gran aflicción. Ganaremos para Ellas, con sacrificios y oración, el descanso eterno de sus almas; y las santas Indulgencias necesarias para sacarlas del lugar del sufrimiento.

Palabras del Padre Pío: “Oh Señor, Padre Jesucristo; te suplico viertas sobre mí, todos los castigos que son para los pecadores y las ánimas benditas del purgatorio; multiplica sobre mí los sufrimientos, con que conviertes y salvas a los pecadores, y líbralos pronto del tormento del purgatorio”.

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la castidad Lunes, Sep 20 2010 

4º DÍA – 18/9

LA CASTIDAD: La castidad es la virtud por la cual se conserva la pureza de mente y cuerpo necesarias para poder cultivar un alma limpia, como la de un niño pequeño. Es uno de los votos realizados por el Santo Padre Pío al ingresar a la vida religiosa, que con la ayuda de Dios, pudo cumplir fielmente junto a la pobreza y la obediencia, representados visiblemente en los tres nudos de su lazo alrededor de la cintura. Esta es, además, una virtud angélica.

Oración: Castísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina; que tanto amaste y nos enseñasteis a amar al Santo Ángel de la Guarda; el que te sirvió de compañía, de guía, de defensor y de mensajero. A ti las Figuras Angélicas llevaron los ruegos de tus hijos espirituales. Intercede cerca de Dios para que también nosotros aprendamos a hablar con nuestro Ángel de la Guarda, para que en todo momento sepamos obedecerle, pues es la luz viva de Dios que nos evita la desgracia de caer en pecado. Nuestro Ángel siempre está listo a señalarnos el camino del bien y a disuadirnos de hacer el mal.

Palabras del Padre Pío: “Invoca a tu Ángel de la Guarda, que te iluminará y te conducirá. Dios te lo ha dado por este motivo. Por tanto válete de él”.

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – las virtudes Viernes, Sep 17 2010 

Continuamos rezando la Novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina en preparación para su fiesta el próximo 23 de septiembre.

Paz y Bien

3º DÍA – 17/9

LAS VIRTUDES: Para crecer como personas necesitamos, al igual que un atleta, ejercitarnos todos los días en aquello que nos perfecciona. No basta querer ser responsables, por ejemplo. Es necesario todos los días hacer ejercicios de responsabilidad, hasta que lo logremos. El fruto será llegar a serlo realmente: ser responsable.  De la misma manera, si queremos ser justos, sinceros, ordenados, es necesario que lo practiquemos con esfuerzo y dedicación todos los días, hasta que formemos el hábito, es decir, la costumbre. Ese hábito que desarrollamos, que nos hacer ser mejores personas, se llama VIRTUD.                                                                                               Según el catecismo de la Iglesia Católica las virtudes humanas “son perfecciones habituales y estables del entendimiento y de la voluntad, que regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta en conformidad con la razón y la fe. Adquiridas y fortalecidas por medio de actos moralmente buenos y reiterados, son purificadas y elevadas por la gracia divina.” (#1804-1810-1811-1834, 1839)                                                                                                                                                                                  El Santo Padre Pío amó y veneró a la Santísima Virgen María toda su vida. Vio en Ella todas las virtudes posibles y fue su permanente modelo. Ella es grande por su santidad porque supo imitar las virtudes de Jesucristo.  También a la Santísima Virgen le costó mucho, pero lo hizo por amor a su hijo y por amor a nosotros.

Oración: Virtuosísimo Santo Padre  Pío de Pietrelcina, tú que has querido muchísimo a Nuestra Señora; y que cada día te concedió gracias y consuelos solamente por ELLA alcanzables. A la Virgen Santa, te suplicamos ruegues y pongas en Sus manos nuestros pecados y nuestras frías oraciones, para que como en Caná de Galilea, el Hijo le conceda a la Madre; y ya nuestro nombre será escrito en el Libro de la Vida.

Palabras del Padre Pío: “María sea la estrella que os alumbre el camino, os enseñe la calle segura para ir al Padre Celestial; Ella sea el asidero firme que tengáis, para que os conservéis cada vez más unidos estrechamente en el tiempo de la prueba”.

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la santidad Jueves, Sep 16 2010 

Continuamos rezando la Novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina en preparación para su fiesta el próximo 23 de septiembre.
Paz y Bien

2º DÍA  – 16/9

Meditación sobre la Santidad: la santidad es un llamado para todos los seres humanos. Por el solo hecho de haber nacido y ser hijos de Dios, creados a su Imagen y Semejanza, tenemos la invitación amorosa a imitarlo. Es imposible que Dios inspire deseos irrealizables, decía Santa Teresita, por lo que desde nuestra pequeñez y poquedad, podemos ser santos, si lo deseamos ardientemente y trabajamos lo suficiente para lograrlo. A este llamado obedeció con su SÍ pleno el Santo Padre Pío y nos invita a todos sus hijos espirituales a responder como él, para poder entrar al Paraíso y vivir eternamente en la presencia de Dios.

Oración: Santísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina, tú que te encuentras cerca de nuestro amadísimo Padre Dios Jesucristo, y has tenido la santidad y resistencia en las tentaciones del Maligno. Tú que has sido golpeado por los demonios del infierno que quisieron convencerte a abandonar tu camino de santidad. Ruega a Dios por nosotros, para que con tu ayuda y con la de Nuestro Señor, encontremos la fortaleza espiritual para renunciar al pecado y para conservar la fe hasta el día de nuestra muerte.

Palabras del Padre Pío: “Ánimo y no temas la ira de Lucifer. Recordad siempre: que es una buen señal cuando el enemigo se agita y ruge alrededor vuestro, ya que esto demuestra que él no está dentro de ti”.

PARA REZAR TODOS LOS DÍAS

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.

 

CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUSI.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.
He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de JesucristoPadre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”
He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.
He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – el amor Miércoles, Sep 15 2010 

Hoy comenzamos la Novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina en preparación para su fiesta el próximo 23 de septiembre.
Paz y Bien


1º DÍA – 15/9  Meditación sobre el amor:  lo que llevó a Nuestro  Señor Jesucristo a ofrecerse a sí mismo por el perdón de nuestros pecados. Es el amor el que nos debe también conducir a nosotros a agradecerle eternamente por tanto sufrimiento inmerecido. El Santo Padre Pío comprendió este Amor y quiso ser, humildemente, otro Cristo para en estos tiempos, aplacar la Ira divina. Así el Padre le “regala” el sufrimiento del mismo Jesucristo para expiar en el dolor las faltas de tantos pecadores. Padre Pío responde con amor a este “regalo” haciendo vivas las palabras de San Agustín cuando dice: “Vamos hacia Dios no caminando, sino amando.” Pese a sus padecimientos durante 40 años de tener estigmas sangrantes no deja de trabajar y servir a sus hijos espirituales y sus hermanos con el más puro amor cristiano. Nos dijo nuestro Santo: No lo olvidéis: el eje de la perfección es el amor. Quien está centrado en el amor, vive en Dios, porque Dios es Amor, como lo dice el Apóstol.

Oración: Amadísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina, tú que has llevado sobre tu cuerpo los estigmas de Nuestro Dios Jesucristo. Tú que también has llevado la Cruz por todos nosotros, soportando los sufrimientos físicos y morales que te flagelaron continuamente el alma y el cuerpo, en un doloroso martirio. Te rogamos, intercedas ante Dios Todopoderoso para que cada uno de nosotros sepa aceptar las pequeñas y grandes Cruces de la vida, transformando cada individual sufrimiento en un seguro vínculo que nos ata a la Vida Eterna.

Palabras del Padre Pío: “Conviene acostumbrarse a los sufrimientos que Jesús os manda. Jesús que no puede soportar veros sufrir, vendrá a solicitaros y a confortaros, infundiendo nuevo ánimo en vuestro espíritu”

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Oración por los niños Jueves, Ago 19 2010 

Oración por los Niños

 
Buen Dios, por intercesión de San Pío de Pietrelcina, que tanto te amó y siempre en ti confió, hasta que consiguió vivir como un niño pequeño abandonado en brazos de su padre, te suplicamos por los niños, por quienes él siempre mostró predilección. Te confiamos a los niños ricos, que tienen abundancia en bienes materiales, pero que a veces carecen del afecto de sus padres. Te encomendamos a los niños más pobres a quienes nuestra sociedad de consumo ha quitado todas las posibilidades de progreso. Te imploramos por los niños sanos, para que no se crea inmortales, ni sean soberbios. Te suplicamos por niños enfermos, para que no desesperen ni caigan en la depresión. Te rogamos por los niños sin hogar, por los que sufren hambre, por los que viven en países en guerra, por los desamparados, por los que han caído en las garras de la droga, por los que son esclavos o viven como si lo fueran, por los chicos de la calle y los encarcelados . Finalmente, Padre bueno y misericordioso, queremos pedirte por quienes no te conocen, ni han oído hablar de tu Hijo: Que como el Padre Pío, muchos se compadezcan de ellos y consagren su vida a servirlos. Amén

La voz y fotos del Padre Pío Domingo, Jul 25 2010 

http://www.youtube.com/watch?v=xDCFxUQr0EU

Unido al Hijo por medio de la Madre Sábado, May 29 2010 

por Alejandro de Ripabottoni, o.f.m.cap.

El padre Pío murió estrechando entre sus manos la corona del rosario; no podía ser de otra manera porque la imagen del padre Pío vivo era inseparable de la corona del rosario: ésta formaba parte, por así decirlo, de su misma estructura física.
El rezo del rosario a la Virgen era como el tejido que unía los espacios que había vacíos entre confesar, decir misa, la vida de comunidad y las visitas. Podía parecer como algo mecánico para un observador extraño, pero era sólo el signo visible de una realidad mucho más profunda y maravillosa.
Esta realidad no era sino el amor filial, expresado en el epistolario y en el modo de hablar, con una sinfonía de apelativos bellísimos: «querida madrecita», «bella madrecita», «bella Virgen María», «bendita madre», «tierna madre», «queridísima madre», «celestial madrecita», «pobre madrecita».
Es en el fondo una ternura teológica ya que María es para el padre Pío el «camino que lleva a la vida», la «vía para llegar a feliz término». Camino y vía que le llevan a combatir por la salvación: «Protegido y conducido por tan tierna madre lucharé hasta que Dios quiera, con la seguridad y confianza puestas en esta madre».
Por eso, el rosario es un arma en sus manos. Camino y vía que llevan al misterio de la cruz: «La Virgen dolorosa nos alcance de su santísimo Hijo el adentrarnos cada vez más en el misterio de la cruz hasta embriagarnos con ella en los padecimientos de Jesús»; camino y vía que nos conducen al amor a la cruz: «La santísima Virgen nos alcance el amor a la cruz, a los sufrimientos, a los dolores: ella que fue la primera en poner en práctica el evangelio en toda su perfección, en toda su rigurosidad, incluso antes de que se publicara».
Es esta «querida madre» la que le da conciencia de su misión en el mundo: «Salgamos con ella junto a Jesús fuera de Jerusalén, símbolo y figura… del mundo que rechaza y reniega de Jesucristo»; es ella la que le acompaña en el sacrificio. «Pobre madrecita, qué bien me quiere. Lo he constatado hermosamente de nuevo al comenzar este bello mes. Con qué cuidado me ha acompañado en el altar esta mañana».
De este modo el padre Pío puede expresar así en síntesis su devoción mariana: «Me siento estrechamente ligado al hijo por medio de esta madre sin ver siquiera las cadenas que tan fuertemente me religan».

LA DEVOCIÓN DEL PADRE PÍO A LA VIRGEN Jueves, May 20 2010 

El Padre Tiberio Munari nos explica la Espiritualidad mariana de Padre Pío, en su libro, con las siguientes palabras:

La devoción de su infancia
Un verdadero retrato de Padre Pío estaría incompleto si no se diera el debido realce a su devoción mariana.
Cuando niño, Francisco entraba en la iglesia de Pietrelcina a saludar a la Virgen de la “Libera”. En 1901, cuando tenía 14 años, fue a visitar el santuario de nuestra Señora del Rosario de Pompeya, con otros 7 compañeros de escuela y acompañados por el maestro Don Ángel. El 6 de mayo de 1913 escribe al P. Agustín, su director espiritual: “Esta Madre tan tierna, en su gran misericordia, sabiduría y bondad ha querido verter en mi corazón tantas y tales gracias que, cuando me hallo en su presencia y en la de Jesús, me siento estrechamente unido y ligado al Hijo por medio de esta Madre!”.

El Mes de mayo dedicado a María
El Padre Pío llamaba el mes de mayo: “el mes de la hermosa mamita”. El 1 de mayo de 1912, él escribía a su padre espiritual: “¡oh el hermoso mes de mayo! El más bonito del año. Si, padre mío ¡este mes nos recuerda muy bien las dulzuras y la belleza de María! Pensando en los muchos beneficios que me ha hecho esta querida Mamita, tengo vergüenza de mí mismo por no haberla amado y servido lo bastante: en cambio, a sus cuidados afectuosos he respuesto con ingratitudes”
“El mes de mayo para mí es el mes de las gracias y este año espero recibir dos: que me recoja consigo para no seguir viendo esas caras feas (demonios); la otra, usted la conoce. Quisiera tener una voz poderosa para invitar a todos los pecadores del mundo a amar a la Virgen”
Para mostrar su devoción a la Virgen y obtener más fácilmente sus gracias, él le ofrece sus sacrificios. El 21 de julio de 1913, escribe al padre espiritual: “Le pido el permiso de abstenerme de la fruta el miércoles en honor de la Virgen” y el 6 de enero de 1917 le pide el permiso de ayunar dos veces por mes, una vez en honor de la Virgen y la otra en honor de San Antonio.
“Su amor a la Virgen era muy grande -cuenta un sacerdote-. Recuerdo que una vez le pedimos a Padre Pío, en la fiesta de la Asunción, un pensamiento sobre la Virgen para ese día. Se le iluminó el rostro y sollozando nos dijo:”Hijos míos amemos a la Virgen. Ella (y aquí se emocionó) es nuestra Madre”. También nosotros nos pusimos a llorar, confundidos y humillados ante a tanto amor”.
Un día Cleonice Morcaldi, su hija espiritual, le preguntó a Padre Pío:
– Padre, ¿la Virgen viene uno que otro día a su celda?
-Mejor di -le contestó Padre Pío- si algún día no viene…
-¿Se le aparece como en Lourdes?- siguió preguntando atrevida Cleonice
-Eh, si. Allá se apareció ., pero aquí nada.
-¡Oh qué paraíso, Padre” Dígame un pensamiento sobre la grandeza de María para que me anime a amarla.
-¿No te basta saber que es Madre de Dios?¿Que todos los ángeles y santos no llegan a alabarla dignamente? Dios es el Padre del Verbo, María es la Madre del Verbo, hecho carne. Nada nos concede el Señor si no pasa por las manos de la Reina del Cielo. Si Dios es la fuente de agua viva, María es el acueducto que la lleva a nosotros. Ámala en la tierra y la contemplarás en el cielo.

Su arma preferida
Su amor a la Virgen se expresaba en particular por el rezo del Santo rosario que llevaba siempre enrollado en la mano o en el brazo, como si fuera un arma siempre empuñada.
Una tarde Padre Pío estaba en cama y lo asistía su sobrino Mario. El tío le dijo:
-Mario, tráeme el arma.
El sobrino buscó por aquí y por allá en la celda, sobre la mesa, en el cajón.
-Pero tío, no encuentro ninguna arma.
-Mira en el bolsillo de mi hábito.
El sobrino hurgó en el amplio bolsillo, y nada.
-Tío está sólo la corona del rosario.
-Tonto-, ¿no es esa el arma?
-“Toma esta arma”, le había dicho una vez en sueño la Virgen.
Sus cohermanos llamaban a Padre Pío “El rosario viviente” ¿hay oración mas bella -decía él- que aquella que nos enseñó Ella misma? Recen siempre el rosario”.
Y con el rosario en la mano, pronunciando dulcemente los nombres de Jesús y María, entregó su hermosa alma a Dios.
Le gustaba al Padre Pío contar ese sueño:
“Una noche soñé que estaba asomado a la ventana del coro y veía la plaza llena de gente. Les grité:
-¿Qué quieren?-La muerte de Padre Pío-contestaron
-Ah, entonces ustedes son comunistas! -les dije yo, y me metí al coro.
En aquel momento me viene al encuentro la Virgen y me dice:
-No le tengas miedo, aquí estoy yo. Toma esta arma, vuelve a la ventana y úsala.
Yo obedecí y todos se cayeron muertos.
“En nombre de la Virgen te curarás”
Una joven enfermera de Bolonia fue hospitalizada en octubre de 1952 por una forma nefrítica muy grave, necesitando la operación. Una noche le apareció en sueño Padre Pío diciéndole.”En nombre de la Virgen María tus riñones desde este momento, no sangrarán más” y la avisó que volvería. La mañana siguiente los médicos la encontraron clínicamente curada y la dieron de alta. Sin embargo ella dijo que los médicos la habían curado.
Se le apreció nuevamente Padre Pío, muy serio, reprochándole su mentira. “Ha sido la Virgen quien vino a curarte, recuérdate y repíteselo a todo el mundo, porque hay muchas jóvenes de tu edad que se están perdiendo, pero cuando sepan lo que te ocurrió, podrán rehabilitarse”.
“¿Quién no recuerda -escribe Curci- la oración de la “Visita de María Santísima” que Padre Pío rezaba todas la tardes, delante del Santísimo Sacramento? su corazón latía por Ella, y su alma se enternecía hasta las lágrimas cuando llegaba a aquella palabras “No me desampares mientras no me veas salvo en el cielo, bendiciéndote y cantando tus misericordias por toda la eternidad”.
El 1959 llegó a Italia, procedente de Fátima, la estatua de la Virgen Peregrina que visitaba varias ciudades de la Península. El 5 de agosto llegó a San Giovanni Rotondo. Padre Pío estaba enfermo y ni siquiera podía celebrar. El se detuvo por mucho tiempo delante de la sagrada imagen y le puso entre las manos su rosario, gesto que arrancó lágrimas a los presentes.
Cuando el helicóptero se levantó de la terraza del hospital, llevándose la Virgen Peregrina, Padre Pío la llamó por su nombre y se quejó amorosamente:
-“Madrecita linda, has llegado a Italia y me he enfermado; ahora te vas y me dejas enfermo”.
En aquel instante sintió como un escalofrío que le corrió por todo el cuerpo. Gritó:
-Estoy curado! La Virgen me ha curado.
En efecto, se curó de su pleuresía y nunca se sintió tan sano ni tan fuerte en toda su vida. El mismo afirmó:
-La Virgen vino hasta aquí porque quería curarme.
Amor concreto y profundo
La Virgen introdujo a Padre Pío en el misterio de la cruz. El escribió al Padre Agustín, su director espiritual:”La Virgen dolorosa nos obtenga de su santísimo Hijo que ahondemos cada vez más en el misterio de la cruz y nos embriaguemos con ella en los padecimientos de Jesús. Que nos consiga el amor a la cruz, a sus padecimientos y a sus dolores. Que María, que fue la primera en practicar el Evangelio en toda su perfección, nos obtenga también la ayuda de llegar junto a Ella. Asociémonos siempre a esta querida Madre, salgamos con Ella junto a Jesús fuera de Jerusalén”:
La Virgen lo introdujo también en el misterio eucarístico. Escribió “Pobre Madrecita, cuanto me quiere. Lo he contemplado con renovado fervor al comienzo del más hermoso mes. Con qué cariño me ha acompañado hasta el altar esta mañana. Me ha parecido que Ella no tuviese ni siquiera en quien pensar sino sólo en mí, al llenarme el corazón de santos afectos”.
Padre Pío no soportaba que se pusiera en duda los privilegios de María.
Un día oyendo hablar de ciertos errores que circulaban en algunas escuelas teológicas y revistas, referentes a la virginidad de María y a la interpretación de su Anunciación, él se fue de allí pidiendo al padre superior que le excusara: “Me marcho -dijo- porque me hace mucho mal oír ciertas cosas”.

webcam en directo desde San Giovanni Rotondo Lunes, Sep 21 2009 

http://www.operapadrepio.it/img2.php?counter=1294081042751

“Presencia del Padre Pío” Domingo, Ago 23 2009 

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(agradecemos la foto de la colección personal del R.P. Andrés del C.J.)

Junto al cuerpo incorrupto del Santo Padre Pio hay una placa de mármol que reza:

“Sucederá en vosotros el milagro que ha sucedido en el Padre Pío.
¡Mirad que fama ha obtenido! ¡Qué clientela mundial a reunido entorno a él! ¿Tal vez porque era un filósofo? ¿Porque era un sabio? ¿Porque tenía medios a su disposición?
Porque decía la Misa humildemente, confesaba de la mañana a la noche, y era, difícil de decir, representante, estampado, de los estigmas de Nuestro Señor.
Era hombre de oración y de sufrimiento.”
SS Paolo VI – Roma, febrero 1971

Y en otro sector de la Iglesia, también cercano a su cuerpo, otra placa:

“Presencia del Padre Pío”
Por 52 años, en esta capilla y convento, el Padre Pío celebró la Misa, confesó, aconsejó, consoló, guió, exhortó, reprendió con celo apostólico, oró, sufrió y se consumió gritando como San Francisco “no años, sino almas, por María a Jesús, todos en el Paraíso”.

El domingo 21 de junio, tras las huellas del Padre Pío Sábado, Jun 27 2009 

ITALY POPE PADRE PIOEl Papa Benedicto XVI visitó la tumba de uno de los grandes santos del siglo XX: el Padre Pío, cuyos restos se encuentran en San Giovanni Rotondo, Italia, un permanente destino de peregrinaciones.

La visita no fue casual. Autoridades franciscanos acertadamente ya dijeron que el Padre Pío es el ‘Cura de Ars’ de nuestros días.

Los superiores apostaban a que ejercería un mediocre apostolado y por ello lo enviaron, una vez ordenado, a un pobre caserío con muy pocos habitantes: Ars, en la Diócesis de Balley.

Para sorpresa de todos, 40 años permaneció en el pueblo y fue tan buen predicador y pasaba tantas horas en el confesionario que su prestigio se extendió y de todas partes acudían para pedirle consejos al punto que una empresa ferroviaria tuvo que organizar las corridas de los visitantes en partidas especiales.

Por su parte, el padre Pío también pasaba largas horas en el confesionario y de igual modo tuvo problemas algunos de sus superiores, quienes por envidia y prudencia frente a su creciente fama, le hicieron la vida de cuadritos.

Desde su muerte, el padre Pío ha recibido la visita de dos Pontífices: Juan Pablo II y ahora Benedicto XVI, quien resumo su discurso en pocas palabras: “Guiar las almas y aliviar el sufrimiento”.

En medio de algunos escándalos en los que se han visto involucrado algunos sacerdotes en todo el mundo, el Año Sacerdotal servirá para que juntos, religiosos y fieles, mediten profundamente sobre el papel que tienen por obligación de desempeñar en la Iglesia y en la propia sociedad.

Santa Teresa de Lisieux, en ‘Historia de un Alma’, decía que no es lo mismo hablar de Dios que hablar con Dios, y en este sentido el Papa invita a que este año los sacerdotes sigan ambos caminos, porque el púlpito no hace al sacerdote si éste no entabla una relación permanente e íntima con Dios.

El ejemplo que dieron con sus vidas el Cura de Ars y el Padre Pío y otros más, se reduce a aspectos básicos del apostolado, como la sencillez, el amor, la coherencia entre el hablar y el actuar, y por supuesto, la absoluta entrega con vocación de servicio al prójimo. Quienes se ocultan tras la casulla para cometer fechorías hacen graves daños a la Iglesia.

Más info: http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_20020616_padre-pio_sp.html

Consejos del Santo Padre Pío Sábado, Jun 20 2009 

Una hija espiritual especial: Mary Pyle Miércoles, Abr 1 2009 

 

Mary Pyle fue una santa señora que pasaba la mayor parte de su vida  cerca de Padre Pío y se considera una de sus hijas espirituales más especiales.

“Mary Pyle”, en realidad Adelia Pyle, nació el 17 de abril de 1888 en Morristown, Nueva Jersey. La hija de James Pyle Tolman y Adeline McAlpin. Su familia era rica y fueron tan fieles presbiterianos Adelia creció en una atmósfera religiosa. Asistió a escuelas privadas y sobre todo aprendió a hablar con fluidez español, italiano, francés y alemán. Ella también estudió música, canto y baile, todos los cuales gozan de ella. Adelia disfrutado un activo social y, en una ocasión, después de una severa caída montando a caballo, se le  escuchó decir: “Esto es en reparación por todos los bailes que he hecho”.

 Durante sus años de adolescencia María viajó a menudo a Europa y, en una de estas ocasiones, conoció a María Montessori, la educadora que desarrolló el método de enseñanza Montessori. Esto dio lugar a que María Montessori la invitara a María a viajar con ella y actuar como su intérprete. Durante sus viajes, se interesó en la fe católica y fue bautizada en la iglesia católica por los jesuitas, en España en 1913, a los  25 años de edad. Su madre, al oír la noticia, quedó horrorizada y en las propias palabras de María: “Cuando estaba haciendo Su voluntad, me excluyó como si no fuera ya  su hija.”

Adelia dijo que escuchó sobre el Padre Pío y sus estigmas en 1921, pero fue antes de 1923 en que decidió ir a verlo por sí misma. No sabemos mucho acerca de esa primera reunión, salvo lo que María dice más tarde: “Vimos un sólo otro. Entonces, me caí de rodillas y dije: « Padre ». Puso su mano sobre mi cabeza y me dijo: ‘Mi hija, no viajes más. Quédate aquí”.
Ella salió de San Giovanni Rotondo, pero regresó en una fecha posterior y entró en la Tercera Orden Franciscana. En una sencilla ceremonia tomó el nuevo nombre de María y recibió el hábito marrón de la Tercera Orden de las manos del Padre Pío. Ella misma construyó una villa cerca de la cofradía, en un piso de manera franciscana y se establecieron bajo la dirección espiritual del Padre Pío.

La madre de María llegó a un acuerdo con ella respecto a su  conversión al catolicismo en su visita a San Giovanni Rotondo, al igual que sus hermanos.

María realiza actos de caridad y construyó en Pietrelcina, tanto el convento, el seminario como  la Iglesia de la Sacra Familia (La Sagrada Familia).

 Así se cumplen los deseos de los habitantes de Pietrelcina y de Padre Pío, que le había dicho: “…. En breve, se dedicarán a la Sacra Famiglia”. El convento se levantó en el lugar cuando el joven Padre Pío había profesado , años antes, un convento que se construyó, para los hijos de San Francisco. Durante los trabajos de construcción Mary Pyle se quedó en Pietrelcina en la misma casa de la calle Santa María de los Ángeles, donde el Padre Pío vivió de 1910 a 1916.

María comenzó a recibir visitantes de habla inglesa en su casa y, por tanto, comenzó una animada correspondencia entre los hijos espirituales del Padre Pío. En muchas de sus cartas, ella habla de la importancia del Ángel de la Guarda.
María pidió a los que se dirigían por escrito a ella que oraran a su Ángel de la Guarda, lo que podría haber sido alentado por el propio Padre Pío. Ella fue una de las pocas mujeres con quien el Padre Pío se daba a la conversación por algún tiempo.

No sólo estuvo ella cerca de su amado Padre Pío, sino también se encargó del cuidado de sus padres, en su villa, a medida que envejecieron.
En diciembre de 1929, María recibió a  Mamá Peppa y Papá “Zi” Grazio en San Giovanni Rotondo para que los dos campesinos de edad pudieran estar más cerca de su hijo y permaneció al cuidado de ellos, en su casa, hasta que murieron.

La memoria de María permanece en los corazones de los que vieron  su caridad y de los peregrinos y fieles que llegaron a los lugares santos relacionados con el “fraile de Pietrelcina”.


Más información sobre Mary Pyle se pueden encontrar en el libro de Dorothy M. Gaudiose, “La casa de María”.

 
 
 

 

HOMILÍA DEL PAPA JUAN PABLO II EN LA CEREMONIA DE CANONIZACIÓN DEL PADRE PÍO DE PIETRELCINA Domingo, Ene 4 2009 

HOMILÍA DEL PAPA JUAN PABLO II EN LA CEREMONIA DE CANONIZACIÓN DEL PADRE PÍO DE PIETRELCINA

ppio1-gracias a Pablo por la imagen-


1. “Mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mateo 11, 30).

Las palabras de Jesús a los discípulos, que acabamos de escuchar, nos ayudan a comprender el mensaje más importante de esta celebración. Podemos, de hecho, considerarlas en un cierto sentido como una magnífica síntesis de toda la existencia del padre Pío de Pietrelcina, hoy proclamado santo.

La imagen evangélica del “yugo” evoca las muchas pruebas que el humilde capuchino de San Giovanni Rotondo tuvo que afrontar. Hoy contemplamos en él cuán dulce es el “yugo” de Cristo y cuán ligera es su carga, cuando se lleva con amor fiel. La vida y la misión del padre Pío testimonian que las dificultades y los dolores, si se aceptan por amor, se transforman en un camino privilegiado de santidad, que se adentra en perspectivas de un bien más grande, solamente conocido por el Señor.

2. “En cuanto a mí… ¡Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!” (Gálatas 6, 14).

¿No es quizá precisamente la “gloria de la Cruz” la que más resplandece en el padre Pío? ¡Qué actual es la espiritualidad de la Cruz vivida por el humilde capuchino de Pietrelcina! Nuestro tiempo necesita redescubrir su valor para abrir el corazón a la esperanza. En toda su existencia, buscó siempre una mayor conformidad con el Crucificado, teniendo una conciencia muy clara de haber sido llamado a colaborar de manera peculiar con la obra de la redención. Sin esta referencia constante a la Cruz, no se puede comprender su santidad.

En el plan de Dios, la Cruz constituye el auténtico instrumento de salvación para toda la humanidad y el camino explícitamente propuesto por el Señor a cuantos quieren seguirle (Cf. Marcos 16, 24). Lo comprendió bien el santo fraile de Gargano, quien, en la fiesta de la Asunción de 1914, escribía: “Para alcanzar nuestro último fin hay que seguir al divino Jefe, quien quiere llevar al alma elegida por un solo camino, el camino que él siguió, el de la abnegación y la Cruz” (Epistolario II, p. 155).

3. “Yo soy el Señor que actúa con misericordia” (Jeremías 9, 23).

El padre Pío ha sido generoso dispensador de la misericordia divina, ofreciendo su disponibilidad a todos, a través de la acogida, la dirección espiritual, y especialmente a través de la administración del sacramento de la Penitencia. El ministerio del confesionario, que constituye uno de los rasgos característicos de su apostolado, atraía innumerables muchedumbres de fieles al Convento de San Giovanni Rotondo. Incluso cuando el singular confesor trataba a los peregrinos con aparente dureza, éstos, una vez tomada conciencia de la gravedad del pecado, y sinceramente arrepentidos, casi siempre regresaban para recibir el abrazo pacificador del perdón sacramental.

Que su ejemplo anime a los sacerdotes a cumplir con alegría y asiduidad este ministerio, tan importante hoy, como he querido confirmar en la Carta a los Sacerdotes con motivo del pasado Jueves Santo.

4. “Tú eres, Señor, mi único bien”.

Es lo que hemos cantado en el Salmo Responsorial. Con estas palabras, el nuevo santo nos invita a poner a Dios por encima de todo, a considerarlo como nuestro sumo y único bien.

En efecto, la razón última de la eficacia apostólica del padre Pío, la raíz profunda de tanta fecundidad espiritual, se encuentra en esa íntima y constante unión con Dios que testimoniaban elocuentemente las largas horas transcurridas en oración. Le gustaba repetir: “Soy un pobre fraile que reza”, convencido de que “la oración es la mejor arma que tenemos, una llave que abre el Corazón de Dios”. Esta característica fundamental de su espiritualidad continua en los “Grupos de Oración” que él fundó, y que ofrecen a la Iglesia y a la sociedad la formidable contribución de una oración incesante y confiada. El padre Pío unía a la oración una intensa actividad caritativa de la que es expresión extraordinaria la “Casa de Alivio del Sufrimiento”. Oración y caridad, esta es una síntesis sumamente concreta de la enseñanza del padre Pío, que hoy vuelve a proponerse a todos.

5. “Te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque… estas cosas… las has revelado a los pequeños” (Mateo 11, 25).

Qué apropiadas parecen estas palabras de Jesús, cuando se te aplican a ti, humilde y amado, padre Pío.

Enséñanos también a nosotros, te pedimos, la humildad del corazón para formar parte de los pequeños del Evangelio, a quienes el Padre les ha prometido revelar los misterios de su Reino.

Ayúdanos a rezar sin cansarnos nunca, seguros de que Dios conoce lo que necesitamos, antes de que se lo pidamos.

Danos una mirada de fe capaz de reconocer con prontitud en los pobres y en los que sufren el rostro mismo de Jesús.

Apóyanos en la hora del combate y de la prueba y, si caemos, haz que experimentemos la alegría del sacramento del perdón.

Transmítenos tu tierna devoción a María, Madre de Jesús y nuestra.

Acompáñanos en la peregrinación terrena hacia la patria bienaventurada, donde esperamos llegar también nosotros para contemplar para siempre la Gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

¡Amén!

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-gracias a Pablo por la imagen-

FECHAS DE LA VIDA DEL PADRE PÍO Sábado, Dic 13 2008 

Francesco Forgione (futuro P. Pio) a los 14 años
Francesco Forgione (futuro P. Pío) a los 14 años

1887 (25 de mayo) Nace en Pietrelcina (Benevento)

1903 (6 de enero) Se traslada a Morcone (Benevento) para iniciar el noviciado en los Capuchinos.
(22 de enero) Viste los ” hábitos de prueba” y se convierte en Fray Pío de Pietrelcina.

1904 (22 de enero) Pronuncia la profesión de votos simples.
(25 de enero) Se traslada a S. Elia en Pianisi (Campobasso) para iniciar “retórica”.

1907 (27 de enero) Pronuncia la profesión de votos solemnes.
(finales de octubre) En Serracapriola (Foggia) para comenzar el estudio de la Sagrada Teología.

1908 (finales de noviembre) En Montefusco (Avellino) para continuar Teología.
(19 de diciembre) Recibe las Ordenes Menores en Benevento.
(21 de diciembre) Es Subdiácono en la misma ciudad.

1909 Durante los primeros meses del año en Pietrelcina, enfermo.
(18 de julio) Recibe el orden del Diaconado en la iglesia del convento de Morcone.

1910 (10 de agosto) Ordenación Sacerdotal en la capilla de los canónigos de la catedral de Benevento.
(14 de agosto) Primera Misa solemne en Pietrelcina; en este año se producen las “primeras apariciones de estigmas” (cf. Epist. I, carta 44).

1911 (finales de octubre)Es enviado a Venafro, pero la enfermedad le obliga a permanecer casi continuamente en la cama. Tienen lugar hechos extraordinarios.
(7 de diciembre) Vuelve a Pietrelcina.

1915 (25 de febrero) Por motivos de salud, obtiene el permiso de continuar fuera del convento, conservando el hábito capuchino.
(6 de noviembre) Es llamado a filas.
(6 de diciembre) Destinado a la 10ª compañía de Sanidad en Nápoles.

1916 (17 de febrero) En Foggia en el convento de S. Anna.
(4 de septiembre) En S. Giovanni Rotondo.
(18 de diciembre) Se reincorpora al cuerpo militar de Nápoles. Permisos y reincorporaciones hasta el 16 de marzo de 1918, baja por “doble broncoalveolitis”.

1918 (5-7 de agosto) Transverberación.

(20 de septiembre) Estigmatización.

1919 (15-16 de mayo) Luigi Romanelli, primer médico que visita al Padre Pío después de la Estigmatización.
(26 de julio) Informe médico de Amico Bignami.
(9 de octubre) Visita médica de Giorgio Festa.

1922 (2 de junio) Primeras medidas del Santo Oficio.

1923 (31 de mayo) Después de una investigación, el Santo Oficio determina que no consta el “carácter sobrenatural de los hechos atribuidos al Padre Pío”.
(17 de junio) Otros mandatos: el Padre Pío debe celebrar en la capilla interna del convento sin público y no contestará a las cartas dirigidas a él, ni directamente ni a través de otros.
(26 de junio) Como consecuencia de una manifestación popular, el Padre Pío celebra de nuevo en la iglesia.
(8 de agosto) El Padre Pío conoce la orden (fechada el 30 de julio) de trasladarse a Ancona, permaneciendo disponible.
(17 de agosto)Debido la agitación popular, se aplaza el traslado.

1929 (3 de enero) Muere en S. Giovanni Rotondo la madre del Padre Pío.

1931 (23 de mayo) El Padre Pío es privado del ejercicio de su ministerio, exceptuando la Santa Misa, que puede celebrar únicamente en la capilla interna del convento, y en privado.

1933 (16 de julio) El Padre Pío celebra la Santa Misa en la iglesia en latín.

1934 (25 de marzo) El Padre Pío vuelve a escuchar confesiones de hombres.
(12 de mayo) Y de mujeres.

1946 (7 de octubre) Muere el padre del Padre Pío en S. Giovanni Rotondo.

1947 (19 de mayo) Comienzo de los trabajos de nivelación para la construcción de la “Casa Sollievo della Sofferenza” (Casa Alivio del Sufrimiento).

1955 (31 de enero) Colocación de la primera piedra de la futura nueva iglesia del convento.

1956 (5 de mayo) Inauguración de la “Casa Sollievo della Sofferenza”.

1959 (1 de julio) Consagración de la nueva iglesia.

1965 (17 de enero) El Padre Pío puede continuar celebrando la Misa

1966 (21 de noviembre) Puede celebrar en público, sentado.

1968 (29 de marzo) El Padre Pío empieza a usar una silla de ruedas, porque no siente las piernas.
(22 de septiembre) A las 5h, su última Misa; a las 18h su última bendición a la multitud en la iglesia
(23 de septiembre) A las 02:30hs. el Padre Pío, después de recibir el Sacramento de la Unción de los Enfermos, muere serenamente con el santo Rosario en la mano y con “¡Jesús!…¡María!… ” en los labios.

Galería de fotos del padre Pio de Pietrelcina Martes, Oct 7 2008 

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Para ver la galería completa de fotos ir a: http://www.flickr.com/photos/30912936@N03/show/