Sobre la oración Lunes, Mar 28 2011 

Palabras de San Pio sobre  la “ORACION”:

“Solo quiero ser un fraile que reza… ”

Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración…

La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocasiones debes hablarle solo con el corazón…”

El don de la oración está en manos del Salvador. Cuanto más te vacíes de ti mismo, es decir, de tu amor propio y de toda atadura carnal, entrando en la santa humildad, más lo comunicará Dios a tu corazón.

A Dios se le busca en los libros, se le encuentra en la meditación.

En la medida en que vaciéis vuestro Yo de sí mismo – es decir, del apego a los sentidos y a vuestra propia voluntad – , echando raíces en la santa humildad, el Señor hablará a vuestro corazón.

Practicad con perseverancia la meditación a pequeños pasos, hasta que tengáis piernas fuertes, o más bien alas. Tal como el huevo puesto en la colmena se transforma, a su debido tiempo, en una abeja, industriosa obrera de la miel.

Sed vigilantes cuando meditéis. Generalmente los que se entregan a la meditación, lo hacen con una especie de arrogancia, tan ansiosos están por encontrar el sujeto susceptible de consolar su espíritu, y esto es suficiente para impedirles encontrar lo que buscan.

-SAN PIO DE PIETRELCINA-

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SÚPLICAS DE S.S. JUAN PABLO II Domingo, Mar 13 2011 

 

 Oración pronunciada por Juan Pablo II en la Misa de canonización del padre Pío celebrada el 16 de Junio de 2002

 

“Enséñanos también a nosotros, te pedimos, la humildad del corazón para formar parte de los pequeños del Evangelio, a quienes el Padre les ha prometido revelar los misterios de su Reino.

“Ayúdanos a rezar sin cansarnos nunca, seguros de que Dios conoce lo que necesitamos, antes de que se lo pidamos.

“Danos una mirada de fe capaz de capaz de reconocer con prontitud en los pobres y en los que sufren el rostro mismo de Jesús.

“Apóyanos en la hora del combate y de la prueba y, si caemos, haz que experimentemos la alegría del sacramento del perdón.

Transmítenos tu tierna devoción a María, Madre de Jesús y nuestra”.

“Acompáñanos en la peregrinación terrena hacia la patria bienaventurada, donde esperamos llegar también nosotros para contemplar para siempre la Gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

J.P.II

HACER EL BIEN Domingo, Mar 13 2011 

“Jesús nos llama con sus divinas inspiraciones y se nos comunica con su gracia.”

“¿Cuantas veces él nos ha invitado?”

 “¿Y con que rapidez le hemos contestado?”

 “No dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. Del bien de después están llenos los sepulcros…, y además, ¿quién nos dice que viviremos mañana?.

Escuchemos la voz de nuestra conciencia, la voz del Profeta Rey: Si escucháis hoy la voz del Señor, no cerréis vuestros oídos. Levantémonos y atesoremos, porque sólo el instante que pasa está en nuestras manos. No queramos alargar el tiempo entre un instante y otro, que eso no está en nuestras manos.”

 “Comencemos hoy, hermanos a hacer el bien, que hasta ahora no hemos hecho nada”.

 Padre Pío

Algunos pensamientos del Padre Pio en Navidad Viernes, Dic 24 2010 

La ternura de la Navidad

«Todas las fiestas de la Iglesia son hermosas… la Pascua, sí, es la glorificación… pero la Navidad posee una ternura, una dulzura infantil que me atrapa todo el corazón»

Lágrimas de gratitud

«¡Qué feliz me hace Jesús! ¡Qué suave es su espíritu! Pero yo me confundo y sólo consigo rezar y repetir: “Jesús, pan mío”»

Los vagidos de Jesús

«Sólo se oyen los vagidos y el llanto del niño Dios y con este llanto y estos vagidos ofrece a la justicia divina el primer rescate de nuestra reconciliación …»

El más pequeño de nosotros

«Que el Niño Jesús te colme de sus divinos carismas, te haga probar las alegrías de los pastores y de los ángeles y te revista todo con el fuego de esa caridad por la que se hizo el más pequeño de nosotros, y te convierta en un niño pequeño lleno de amabilidad, sencillez y amor»

Dulcísimo Jesús

«Que el dulcísimo Niño Jesús os traiga todas las gracias, todas las bendiciones, todas las sonrisas que plazca a su infinita bondad…»

Jesús llama… movidos por su gracia corren

«Jesús llama a los pobres y sencillos pastores por medio de los ángeles para manifestarse a ellos. Llama a los sabios por medio de su misma ciencia. Y todos, movidos por el influjo interior de su gracia, corren hacia él para adorarle. Nos llama a todos con las inspiraciones divinas y se comunica a nosotros con su gracia»

La justificación de los pecadores

«Nuestra justificación es un milagro extremadamente grande que la Sagrada Escritura compara con la resurrección del Maestro divino. Sí, querida amiga, la justificación de nuestra impiedad es tal que bien podemos decir que Dios mostró su potencia más en nuestra conversión que en sacar de la nada el cielo y la tierra, pues hay más contraposición entre el pecador y la gracia que entre la nada y el ser. La nada está menos lejos de Dios que el pecador. Además, en la creación se trata del orden natural; en la justificación del impío, en cambio, se trata del orden sobrenatural y divino»

Jesús es con mayor razón para los pecadores

«Jesús es de todos, pero lo es con mayor razón para los pecadores. Nos lo dice él mismo: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”. “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos”. “El Hijo del hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido”. “Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión”»

… lo hace para que seas más humilde

«Nuestro Señor te ama tiernamente, hija mía. Y si no te hace sentir la dulzura de su amor, lo hace para que seas más humilde y te sientas despreciable. No dejes por ello de recurrir a su santa benignidad con toda confianza, especialmente en el tiempo en el que nos lo representamos como cuando era un niño pequeño en Belén. Porque, hija mía, ¿para qué toma esta dulce, amable condición de niño si no es para provocarnos a amarlo confidentemente y a entregarnos amorosamente a él?»

Pidamos que nos revista de humildad

«Pidamos al Niño divino que nos revista de humildad, porque sólo con esta virtud podemos gustar este misterio relleno de divinas ternuras»

Fuente: 30 Giorni

Visto en: Romanistas y en Apostolado Eucarístico 

San Padre Pío:BONDADOSO CON LOS PECADORES Sábado, Oct 23 2010 

San Padre Pío:
BONDADOSO CON LOS PECADORES
Anecdota tomada de Los Milagros del P. Pío, P. Luis Butera V.  (Producciones Humanas, A.C.), pg. 84.

Para con los curiosos, los hipócritas y los mentirosos, el P. Pío era severo, muy severo. No así para con los pecadores arrepentidos. Un día llegó a San Giovanni Rotondo la riquísima señora Luisa Vairo movida
por pura curiosidad y un poco para desafiar la opinión pública. Al llegar a la Iglesia, donde confesaba el P. Pío, sintió una grandísima angustia por sus pecados, que estalló en llanto, sin preocuparse de los
presentes. Nadie pudo consolarla. Se le avisó al P. Pío, quien se le acercó, diciéndole:

-Tranquilícese, hija. La misericordia de Dios no tiene límites y la sangre de Jesús lava todos los pecados del mundo.
-Quiero confesarme, Padre. -Dijo la señora desconocida que una hora antes se hubiera burlado de una tal propuesta.
-Primero cálmese, le contestó el Padre; vuelva mañana.

La señora pasó toda la noche trayendo a la mente todos los pecados de su vida. ¡No se confesaba desde su infancia! Al día siguiente, delante del Padre Pío, no pudo decir una sola palabra. Sentía un nudo en la garganta que le impedía confesarse. Viéndole así, el P. Pío le presentó la lista de todos sus pecados, a los
cuales contestaba simplemente con un ‘sí’. Cuando pareció terminar, el Padre le preguntó: -¿No te acuerdas más? La señora se sintió profundamente turbada, y calló. El Padre Pío la miró y esperó la respuesta. Finalmente contestó:

-Me acuso también de esto… Y confesó el más grande de sus pecados.

-¡Bendito sea Dios! -exclamó alegremente el P. Pío- ¡Era esto lo que yo esperaba!

Una vez convertida, la señora Vairo siguió el ejemplo de los grandes penitentes. Una mañana de invierno, ella decidió ir a la iglesia descalza. Hacía mucho frío y estaba lloviendo. El camino era lodoso y con abundante grava que cortaba los pies. Empapada de la lluvia y con los pies ensangrentados, llegó a la puerta de la iglesia y en vez de entrar se desmayó. Al despertar vió al P. Pío que le dijo: “hija mía, también en la santa penitencia es necesario no pasarse”.

Luego, tocándola suavemente en la espalda, le dijo: “Afortunadamente esta agua no moja…” Grande fue la sorpresa de todos los presentes al ver que de pronto, los vestidos de la señora quedaron secos.

Novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina – la humildad Jueves, Sep 23 2010 

9º DÍA – 23/9

LA HUMILDAD: La humildad es la virtud de asumir los defectos y errores propios. Una de las más difíciles de cultivar para todos los hombres y de la que han gozado, no sin esfuerzo, todos los santos.

El Santo padre Pío era muy consciente de sus miserias y rogaba diariamente al Padre para poder combatirse y ayudar a todos sus hijos a ser humildes.                                                                                                                                               En una oportunidad, como una señora admitiera que tenía cierta inclinación a la vanidad, el Padre comentó: – “¿Ha observado usted un campo de trigo en sazón? Unas espigas se mantienen erguidas, mientras otras se inclinan hacia la tierra. Pongamos a pruebe a los mas altivos, descubriremos que están vacíos, en tanto los que se inclinan, los humildes, están cargados de granos”

Oración: Humildísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina, Tú que has verdaderamente amado a la Santa Madre Iglesia. Ruega a Dios, nuestro Señor, al Señor de la Mies para que mande obreros a Su Mies, y regalos a cada uno de ellos; de manera que llenando el mundo de sacerdotes santos; obtengan la fuerza y la inspiración de Dios. Además te rogamos interceder ante la Santísima Siempre Virgen María; para que conduzcas a todos los hombres hacia la unidad de los cristianos, reuniéndolos en la gran casa de Dios; para que la Iglesia sea el faro de luz y salvación en el mar de tempestad que es la vida.

Palabras del Padre Pío: “Siempre mantente unido a la Santa Iglesia Católica, porque sólo ella puede salvarte, porque sólo ella posee a Jesús Sacramentado, que es el verdadero príncipe de la paz. Fuera de la Iglesia Católica, no hay salvación, ella te da el bautismo, el perdón de los pecados, el Cuerpo, la sangre, el Alma, y la Divinidad de Jesucristo, concediéndote por tanto la vida eterna; y todos los santos sacramentos para llevar una vida de santidad.”

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la pureza Jueves, Sep 23 2010 

8º DÍA – 22/9

LA PUREZA: La pureza es algo con lo que nacemos pero a medida que comenzamos a tomar conciencia, por la influencia del mundo, vamos perdiendo. Es necesario ser puros de mente y cuerpo, para poder ser puros de alma. No es una tarea sencilla, ni carente de obstáculos. La pureza de corazón, como toda virtud, exige un entrenamiento diario de la voluntad y una disciplina constante interior. Exige, ante todo, el asiduo recurso a Dios en la oración.  Decía el Santo Padre Pío a sus hijos espirituales: “Ten por cierto que si a Dios un alma le es grata, más la pondrá a prueba. Por tanto, ¡Coraje! y adelante siempre.” Pero hay una promesa a tanto esfuerzo: “Felices los limpios de corazón, porque verán a Dios” (Mt 5,8) El corazón limpio es el corazón abierto y humilde. El corazón impuro es, por el contrario, el corazón presuntuoso y cerrado, completamente lleno de sí mismo, incapaz de dar un lugar a la majestad de la verdad. Que pide respeto y, al fin, adoración, nos exhorta  S.S. Benedicto XVI

Oración: Purísimo Santo Padre  Pío de Pietrelcina, Tú que has querido mucho a tus hijos espirituales. Muchos de tus hijos han sido comprados por ti con el precio de tu sangre. También nos concedes a los que no te hemos conocido personalmente, de considerarnos como tus hijos espirituales. Con tu paternal protección, con tu santa guía y con la fortaleza que conseguirás para nosotros de Dios, podremos, en el momento de la muerte, encontrarte en las puertas del Paraíso, en espera de nuestra llegada.

Palabras del Padre Pío: “Si me fuera posible, querría conseguir de Dios solamente una cosa; si me dijera: “Vas al Paraíso”, querría conseguir esta gracia: “Señor, no me dejéis ir al Paraíso hasta que el ultimo de mis hijos; la última de las personas que me han sido confiadas, haya entrado antes que Yo.”

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la penitencia Martes, Sep 21 2010 

7º DÍA – 21/9

LA PENITENCIA: Conocemos la penitencia como aquel “castigo” que nos impone el Confesor luego de absolvernos de nuestras faltas en el Sacramento de la Confesión. Pero existe también la Penitencia como una serie de diferentes ejercicios penosos que podemos imponernos, con la debida autorización de nuestro director espiritual, para procurar la mortificación de nuestras pasiones y sentidos, como modo de expiación por nuestros pecados ya perdonados. El Santo Padre Pío fue muy penitente y supo vivir en austeras penitencias toda su vida religiosa, sin perder la alegría.

Oración: Benditísimo Santo Padre  Pío de Pietrelcina. Tú que has realizado el proyecto de salvación de Dios y has ofrecido tus sufrimientos para desatar a los pecadores de las riendas de Satanás. Ruega a Dios para que los hombres, que no creen, tengan una gran y verdadera fe y se conviertan; arrepintiéndose en lo profundo de su corazón; y que las personas con poca fe mejoren su vida cristiana; y que los hombres justos continúen sobre el camino de la salvación.

Palabras del Padre Pío: “Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos se convertirían al instante. ”

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la obediencia Lunes, Sep 20 2010 

6º DÍA – 20/9

LA OBEDIENCIA: a través de la virtud de la obediencia se logra realizar lo que nuestros superiores nos piden sin cuestionar las posibles consecuencias y motivos de la orden que se nos da. Quien obedece se limita a actuar según lo pedido. En la vida religiosa se dice que “quien obedece no se equivoca”  y así actuó nuestro santo a lo largo de toda su vida, aún cuando las órdenes que le dieron eran evidentemente injustas, como suspenderlo e impedirle confesar o celebrar la Santa Misa públicamente. Es uno de los votos realizados por el Santo Padre Pío al ingresar a la vida religiosa, que con la ayuda de Dios, pudo cumplir fielmente junto a la pobreza y la castidad, representados visiblemente en los tres nudos de su lazo alrededor de la cintura.                             

    Decía nuestro Santo: Es mediante una sumisión completa y ciega que os sentiréis guiado en medio de las sombras, las perplejidades y las luchas de la vida. “El hombre obediente cantará victoria”, nos dice la Escritura. Si Jesús se manifiesta a vosotros, dadle también las gracias; si se oculta a vuestra vista, dadle también las gracias. Todo esto compone el yugo del amor.                                                                                                                                                  Vivió la santa obediencia de modo exquisito, incluso en la enfermedad o en el dolor provocado por los continuos ataques y tentaciones del Maligno.

Oración: Obedientísimo Santo Padre  Pío de Pietrelcina. Tú, que has querido tanto a los enfermos; más que a ti mismo porque en ellos viste  a Jesús. Tú, que en el nombre de Dios has obrado Milagros de sanación en el cuerpo, en el alma, y en la mente, en el presente, en el pasado y en el futuro de las personas; devolviendo esperanza de vida y renovación del espíritu, y en la integridad total de las personas. Ruega a Dios para que todos los enfermos; por intercesión de María Santísima, puedan experimentar tu potente ayuda y a través de la sanación de su cuerpo encontrar beneficios espirituales y agradecer para siempre a Dios.

Palabras del Padre Pío:”Si yo sé que una persona está afligida, sea en el alma o en el cuerpo, suplicaría a Dios para verla libre de sus males. De buena gana yo tomaría todos sus sufrimientos para verla salvada y cedería los frutos de tales sufrimientos en su favor”.

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la Prudencia Lunes, Sep 20 2010 

5º DÍA – 19/9

LA PRUDENCIA: La prudencia es una de las cuatro virtudes cardinales, que consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello. La prudencia es sinónimo de cautela, de moderación. Es el motor del buen cristiano. Quien la ejerce sabe acallar su lengua, sus malos pensamientos y evitar las malas obras. El santo Padre Pío fue una escuela viva de prudencia, de sensatez y de amor. Decía nuestro Santo sobre la prudencia: La prudencia tiene ojos. El amor piernas. El amor, que tiene piernas, querría correr hacia Dios, pero su impulso es ciego, y uno tropezaría, de no estar dirigido por los ojos de la prudencia… 

Oración: Prudentísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina. Tú que tanto amas y nos enseñasteis a amar a las Almas del Purgatorio; por las que te has ofrecido como víctima que expió sus penas. Ruega a Dios Nuestro Señor, para que ponga en nuestros corazones sentimientos de compasión y amor por estas almas. También nosotros ayudaremos a las Almas del Purgatorio y reduciremos sus tiempos de destierro y de gran aflicción. Ganaremos para Ellas, con sacrificios y oración, el descanso eterno de sus almas; y las santas Indulgencias necesarias para sacarlas del lugar del sufrimiento.

Palabras del Padre Pío: “Oh Señor, Padre Jesucristo; te suplico viertas sobre mí, todos los castigos que son para los pecadores y las ánimas benditas del purgatorio; multiplica sobre mí los sufrimientos, con que conviertes y salvas a los pecadores, y líbralos pronto del tormento del purgatorio”.

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la castidad Lunes, Sep 20 2010 

4º DÍA – 18/9

LA CASTIDAD: La castidad es la virtud por la cual se conserva la pureza de mente y cuerpo necesarias para poder cultivar un alma limpia, como la de un niño pequeño. Es uno de los votos realizados por el Santo Padre Pío al ingresar a la vida religiosa, que con la ayuda de Dios, pudo cumplir fielmente junto a la pobreza y la obediencia, representados visiblemente en los tres nudos de su lazo alrededor de la cintura. Esta es, además, una virtud angélica.

Oración: Castísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina; que tanto amaste y nos enseñasteis a amar al Santo Ángel de la Guarda; el que te sirvió de compañía, de guía, de defensor y de mensajero. A ti las Figuras Angélicas llevaron los ruegos de tus hijos espirituales. Intercede cerca de Dios para que también nosotros aprendamos a hablar con nuestro Ángel de la Guarda, para que en todo momento sepamos obedecerle, pues es la luz viva de Dios que nos evita la desgracia de caer en pecado. Nuestro Ángel siempre está listo a señalarnos el camino del bien y a disuadirnos de hacer el mal.

Palabras del Padre Pío: “Invoca a tu Ángel de la Guarda, que te iluminará y te conducirá. Dios te lo ha dado por este motivo. Por tanto válete de él”.

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – las virtudes Viernes, Sep 17 2010 

Continuamos rezando la Novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina en preparación para su fiesta el próximo 23 de septiembre.

Paz y Bien

3º DÍA – 17/9

LAS VIRTUDES: Para crecer como personas necesitamos, al igual que un atleta, ejercitarnos todos los días en aquello que nos perfecciona. No basta querer ser responsables, por ejemplo. Es necesario todos los días hacer ejercicios de responsabilidad, hasta que lo logremos. El fruto será llegar a serlo realmente: ser responsable.  De la misma manera, si queremos ser justos, sinceros, ordenados, es necesario que lo practiquemos con esfuerzo y dedicación todos los días, hasta que formemos el hábito, es decir, la costumbre. Ese hábito que desarrollamos, que nos hacer ser mejores personas, se llama VIRTUD.                                                                                               Según el catecismo de la Iglesia Católica las virtudes humanas “son perfecciones habituales y estables del entendimiento y de la voluntad, que regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta en conformidad con la razón y la fe. Adquiridas y fortalecidas por medio de actos moralmente buenos y reiterados, son purificadas y elevadas por la gracia divina.” (#1804-1810-1811-1834, 1839)                                                                                                                                                                                  El Santo Padre Pío amó y veneró a la Santísima Virgen María toda su vida. Vio en Ella todas las virtudes posibles y fue su permanente modelo. Ella es grande por su santidad porque supo imitar las virtudes de Jesucristo.  También a la Santísima Virgen le costó mucho, pero lo hizo por amor a su hijo y por amor a nosotros.

Oración: Virtuosísimo Santo Padre  Pío de Pietrelcina, tú que has querido muchísimo a Nuestra Señora; y que cada día te concedió gracias y consuelos solamente por ELLA alcanzables. A la Virgen Santa, te suplicamos ruegues y pongas en Sus manos nuestros pecados y nuestras frías oraciones, para que como en Caná de Galilea, el Hijo le conceda a la Madre; y ya nuestro nombre será escrito en el Libro de la Vida.

Palabras del Padre Pío: “María sea la estrella que os alumbre el camino, os enseñe la calle segura para ir al Padre Celestial; Ella sea el asidero firme que tengáis, para que os conservéis cada vez más unidos estrechamente en el tiempo de la prueba”.

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – la santidad Jueves, Sep 16 2010 

Continuamos rezando la Novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina en preparación para su fiesta el próximo 23 de septiembre.
Paz y Bien

2º DÍA  – 16/9

Meditación sobre la Santidad: la santidad es un llamado para todos los seres humanos. Por el solo hecho de haber nacido y ser hijos de Dios, creados a su Imagen y Semejanza, tenemos la invitación amorosa a imitarlo. Es imposible que Dios inspire deseos irrealizables, decía Santa Teresita, por lo que desde nuestra pequeñez y poquedad, podemos ser santos, si lo deseamos ardientemente y trabajamos lo suficiente para lograrlo. A este llamado obedeció con su SÍ pleno el Santo Padre Pío y nos invita a todos sus hijos espirituales a responder como él, para poder entrar al Paraíso y vivir eternamente en la presencia de Dios.

Oración: Santísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina, tú que te encuentras cerca de nuestro amadísimo Padre Dios Jesucristo, y has tenido la santidad y resistencia en las tentaciones del Maligno. Tú que has sido golpeado por los demonios del infierno que quisieron convencerte a abandonar tu camino de santidad. Ruega a Dios por nosotros, para que con tu ayuda y con la de Nuestro Señor, encontremos la fortaleza espiritual para renunciar al pecado y para conservar la fe hasta el día de nuestra muerte.

Palabras del Padre Pío: “Ánimo y no temas la ira de Lucifer. Recordad siempre: que es una buen señal cuando el enemigo se agita y ruge alrededor vuestro, ya que esto demuestra que él no está dentro de ti”.

PARA REZAR TODOS LOS DÍAS

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.

 

CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUSI.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.
He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de JesucristoPadre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”
He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.
He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

Novena al Santo Padre Pío – el amor Miércoles, Sep 15 2010 

Hoy comenzamos la Novena al Santo Padre Pío de Pietrelcina en preparación para su fiesta el próximo 23 de septiembre.
Paz y Bien


1º DÍA – 15/9  Meditación sobre el amor:  lo que llevó a Nuestro  Señor Jesucristo a ofrecerse a sí mismo por el perdón de nuestros pecados. Es el amor el que nos debe también conducir a nosotros a agradecerle eternamente por tanto sufrimiento inmerecido. El Santo Padre Pío comprendió este Amor y quiso ser, humildemente, otro Cristo para en estos tiempos, aplacar la Ira divina. Así el Padre le “regala” el sufrimiento del mismo Jesucristo para expiar en el dolor las faltas de tantos pecadores. Padre Pío responde con amor a este “regalo” haciendo vivas las palabras de San Agustín cuando dice: “Vamos hacia Dios no caminando, sino amando.” Pese a sus padecimientos durante 40 años de tener estigmas sangrantes no deja de trabajar y servir a sus hijos espirituales y sus hermanos con el más puro amor cristiano. Nos dijo nuestro Santo: No lo olvidéis: el eje de la perfección es el amor. Quien está centrado en el amor, vive en Dios, porque Dios es Amor, como lo dice el Apóstol.

Oración: Amadísimo Santo Padre Pío de Pietrelcina, tú que has llevado sobre tu cuerpo los estigmas de Nuestro Dios Jesucristo. Tú que también has llevado la Cruz por todos nosotros, soportando los sufrimientos físicos y morales que te flagelaron continuamente el alma y el cuerpo, en un doloroso martirio. Te rogamos, intercedas ante Dios Todopoderoso para que cada uno de nosotros sepa aceptar las pequeñas y grandes Cruces de la vida, transformando cada individual sufrimiento en un seguro vínculo que nos ata a la Vida Eterna.

Palabras del Padre Pío: “Conviene acostumbrarse a los sufrimientos que Jesús os manda. Jesús que no puede soportar veros sufrir, vendrá a solicitaros y a confortaros, infundiendo nuevo ánimo en vuestro espíritu”

Esta coronilla que rezaremos, era recitada diariamente por el Padre Pío por todos aquellos que se encomendaban a sus oraciones.
CORONITA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.

He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”

He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.

He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.

Dios te salve, Reina y Madre…

La voz y fotos del Padre Pío Domingo, Jul 25 2010 

http://www.youtube.com/watch?v=xDCFxUQr0EU

Unido al Hijo por medio de la Madre Sábado, May 29 2010 

por Alejandro de Ripabottoni, o.f.m.cap.

El padre Pío murió estrechando entre sus manos la corona del rosario; no podía ser de otra manera porque la imagen del padre Pío vivo era inseparable de la corona del rosario: ésta formaba parte, por así decirlo, de su misma estructura física.
El rezo del rosario a la Virgen era como el tejido que unía los espacios que había vacíos entre confesar, decir misa, la vida de comunidad y las visitas. Podía parecer como algo mecánico para un observador extraño, pero era sólo el signo visible de una realidad mucho más profunda y maravillosa.
Esta realidad no era sino el amor filial, expresado en el epistolario y en el modo de hablar, con una sinfonía de apelativos bellísimos: «querida madrecita», «bella madrecita», «bella Virgen María», «bendita madre», «tierna madre», «queridísima madre», «celestial madrecita», «pobre madrecita».
Es en el fondo una ternura teológica ya que María es para el padre Pío el «camino que lleva a la vida», la «vía para llegar a feliz término». Camino y vía que le llevan a combatir por la salvación: «Protegido y conducido por tan tierna madre lucharé hasta que Dios quiera, con la seguridad y confianza puestas en esta madre».
Por eso, el rosario es un arma en sus manos. Camino y vía que llevan al misterio de la cruz: «La Virgen dolorosa nos alcance de su santísimo Hijo el adentrarnos cada vez más en el misterio de la cruz hasta embriagarnos con ella en los padecimientos de Jesús»; camino y vía que nos conducen al amor a la cruz: «La santísima Virgen nos alcance el amor a la cruz, a los sufrimientos, a los dolores: ella que fue la primera en poner en práctica el evangelio en toda su perfección, en toda su rigurosidad, incluso antes de que se publicara».
Es esta «querida madre» la que le da conciencia de su misión en el mundo: «Salgamos con ella junto a Jesús fuera de Jerusalén, símbolo y figura… del mundo que rechaza y reniega de Jesucristo»; es ella la que le acompaña en el sacrificio. «Pobre madrecita, qué bien me quiere. Lo he constatado hermosamente de nuevo al comenzar este bello mes. Con qué cuidado me ha acompañado en el altar esta mañana».
De este modo el padre Pío puede expresar así en síntesis su devoción mariana: «Me siento estrechamente ligado al hijo por medio de esta madre sin ver siquiera las cadenas que tan fuertemente me religan».

LA DEVOCIÓN DEL PADRE PÍO A LA VIRGEN Jueves, May 20 2010 

El Padre Tiberio Munari nos explica la Espiritualidad mariana de Padre Pío, en su libro, con las siguientes palabras:

La devoción de su infancia
Un verdadero retrato de Padre Pío estaría incompleto si no se diera el debido realce a su devoción mariana.
Cuando niño, Francisco entraba en la iglesia de Pietrelcina a saludar a la Virgen de la “Libera”. En 1901, cuando tenía 14 años, fue a visitar el santuario de nuestra Señora del Rosario de Pompeya, con otros 7 compañeros de escuela y acompañados por el maestro Don Ángel. El 6 de mayo de 1913 escribe al P. Agustín, su director espiritual: “Esta Madre tan tierna, en su gran misericordia, sabiduría y bondad ha querido verter en mi corazón tantas y tales gracias que, cuando me hallo en su presencia y en la de Jesús, me siento estrechamente unido y ligado al Hijo por medio de esta Madre!”.

El Mes de mayo dedicado a María
El Padre Pío llamaba el mes de mayo: “el mes de la hermosa mamita”. El 1 de mayo de 1912, él escribía a su padre espiritual: “¡oh el hermoso mes de mayo! El más bonito del año. Si, padre mío ¡este mes nos recuerda muy bien las dulzuras y la belleza de María! Pensando en los muchos beneficios que me ha hecho esta querida Mamita, tengo vergüenza de mí mismo por no haberla amado y servido lo bastante: en cambio, a sus cuidados afectuosos he respuesto con ingratitudes”
“El mes de mayo para mí es el mes de las gracias y este año espero recibir dos: que me recoja consigo para no seguir viendo esas caras feas (demonios); la otra, usted la conoce. Quisiera tener una voz poderosa para invitar a todos los pecadores del mundo a amar a la Virgen”
Para mostrar su devoción a la Virgen y obtener más fácilmente sus gracias, él le ofrece sus sacrificios. El 21 de julio de 1913, escribe al padre espiritual: “Le pido el permiso de abstenerme de la fruta el miércoles en honor de la Virgen” y el 6 de enero de 1917 le pide el permiso de ayunar dos veces por mes, una vez en honor de la Virgen y la otra en honor de San Antonio.
“Su amor a la Virgen era muy grande -cuenta un sacerdote-. Recuerdo que una vez le pedimos a Padre Pío, en la fiesta de la Asunción, un pensamiento sobre la Virgen para ese día. Se le iluminó el rostro y sollozando nos dijo:”Hijos míos amemos a la Virgen. Ella (y aquí se emocionó) es nuestra Madre”. También nosotros nos pusimos a llorar, confundidos y humillados ante a tanto amor”.
Un día Cleonice Morcaldi, su hija espiritual, le preguntó a Padre Pío:
– Padre, ¿la Virgen viene uno que otro día a su celda?
-Mejor di -le contestó Padre Pío- si algún día no viene…
-¿Se le aparece como en Lourdes?- siguió preguntando atrevida Cleonice
-Eh, si. Allá se apareció ., pero aquí nada.
-¡Oh qué paraíso, Padre” Dígame un pensamiento sobre la grandeza de María para que me anime a amarla.
-¿No te basta saber que es Madre de Dios?¿Que todos los ángeles y santos no llegan a alabarla dignamente? Dios es el Padre del Verbo, María es la Madre del Verbo, hecho carne. Nada nos concede el Señor si no pasa por las manos de la Reina del Cielo. Si Dios es la fuente de agua viva, María es el acueducto que la lleva a nosotros. Ámala en la tierra y la contemplarás en el cielo.

Su arma preferida
Su amor a la Virgen se expresaba en particular por el rezo del Santo rosario que llevaba siempre enrollado en la mano o en el brazo, como si fuera un arma siempre empuñada.
Una tarde Padre Pío estaba en cama y lo asistía su sobrino Mario. El tío le dijo:
-Mario, tráeme el arma.
El sobrino buscó por aquí y por allá en la celda, sobre la mesa, en el cajón.
-Pero tío, no encuentro ninguna arma.
-Mira en el bolsillo de mi hábito.
El sobrino hurgó en el amplio bolsillo, y nada.
-Tío está sólo la corona del rosario.
-Tonto-, ¿no es esa el arma?
-“Toma esta arma”, le había dicho una vez en sueño la Virgen.
Sus cohermanos llamaban a Padre Pío “El rosario viviente” ¿hay oración mas bella -decía él- que aquella que nos enseñó Ella misma? Recen siempre el rosario”.
Y con el rosario en la mano, pronunciando dulcemente los nombres de Jesús y María, entregó su hermosa alma a Dios.
Le gustaba al Padre Pío contar ese sueño:
“Una noche soñé que estaba asomado a la ventana del coro y veía la plaza llena de gente. Les grité:
-¿Qué quieren?-La muerte de Padre Pío-contestaron
-Ah, entonces ustedes son comunistas! -les dije yo, y me metí al coro.
En aquel momento me viene al encuentro la Virgen y me dice:
-No le tengas miedo, aquí estoy yo. Toma esta arma, vuelve a la ventana y úsala.
Yo obedecí y todos se cayeron muertos.
“En nombre de la Virgen te curarás”
Una joven enfermera de Bolonia fue hospitalizada en octubre de 1952 por una forma nefrítica muy grave, necesitando la operación. Una noche le apareció en sueño Padre Pío diciéndole.”En nombre de la Virgen María tus riñones desde este momento, no sangrarán más” y la avisó que volvería. La mañana siguiente los médicos la encontraron clínicamente curada y la dieron de alta. Sin embargo ella dijo que los médicos la habían curado.
Se le apreció nuevamente Padre Pío, muy serio, reprochándole su mentira. “Ha sido la Virgen quien vino a curarte, recuérdate y repíteselo a todo el mundo, porque hay muchas jóvenes de tu edad que se están perdiendo, pero cuando sepan lo que te ocurrió, podrán rehabilitarse”.
“¿Quién no recuerda -escribe Curci- la oración de la “Visita de María Santísima” que Padre Pío rezaba todas la tardes, delante del Santísimo Sacramento? su corazón latía por Ella, y su alma se enternecía hasta las lágrimas cuando llegaba a aquella palabras “No me desampares mientras no me veas salvo en el cielo, bendiciéndote y cantando tus misericordias por toda la eternidad”.
El 1959 llegó a Italia, procedente de Fátima, la estatua de la Virgen Peregrina que visitaba varias ciudades de la Península. El 5 de agosto llegó a San Giovanni Rotondo. Padre Pío estaba enfermo y ni siquiera podía celebrar. El se detuvo por mucho tiempo delante de la sagrada imagen y le puso entre las manos su rosario, gesto que arrancó lágrimas a los presentes.
Cuando el helicóptero se levantó de la terraza del hospital, llevándose la Virgen Peregrina, Padre Pío la llamó por su nombre y se quejó amorosamente:
-“Madrecita linda, has llegado a Italia y me he enfermado; ahora te vas y me dejas enfermo”.
En aquel instante sintió como un escalofrío que le corrió por todo el cuerpo. Gritó:
-Estoy curado! La Virgen me ha curado.
En efecto, se curó de su pleuresía y nunca se sintió tan sano ni tan fuerte en toda su vida. El mismo afirmó:
-La Virgen vino hasta aquí porque quería curarme.
Amor concreto y profundo
La Virgen introdujo a Padre Pío en el misterio de la cruz. El escribió al Padre Agustín, su director espiritual:”La Virgen dolorosa nos obtenga de su santísimo Hijo que ahondemos cada vez más en el misterio de la cruz y nos embriaguemos con ella en los padecimientos de Jesús. Que nos consiga el amor a la cruz, a sus padecimientos y a sus dolores. Que María, que fue la primera en practicar el Evangelio en toda su perfección, nos obtenga también la ayuda de llegar junto a Ella. Asociémonos siempre a esta querida Madre, salgamos con Ella junto a Jesús fuera de Jerusalén”:
La Virgen lo introdujo también en el misterio eucarístico. Escribió “Pobre Madrecita, cuanto me quiere. Lo he contemplado con renovado fervor al comienzo del más hermoso mes. Con qué cariño me ha acompañado hasta el altar esta mañana. Me ha parecido que Ella no tuviese ni siquiera en quien pensar sino sólo en mí, al llenarme el corazón de santos afectos”.
Padre Pío no soportaba que se pusiera en duda los privilegios de María.
Un día oyendo hablar de ciertos errores que circulaban en algunas escuelas teológicas y revistas, referentes a la virginidad de María y a la interpretación de su Anunciación, él se fue de allí pidiendo al padre superior que le excusara: “Me marcho -dijo- porque me hace mucho mal oír ciertas cosas”.

Consejos del Santo Padre Pío Sábado, Jun 20 2009 

Las Apariciones y las almas del Purgatorio Miércoles, May 13 2009 

Para el Padre Pío las apariciones ya comenzaron cuando todavìa era joven. El pequeño Francesco no habló nunca porque creyó que las apariciones eran cosas que ocurrieran a todas las almas. Las apariciones eran de Ángeles, de Santos, de Jesús, de la Virgen, pero a menudo, también de demonios. En los últimos días de diciembre de 1902, mientras él estaba meditando sobre su vocación, Francesco tuvo una visión. He aquí como la describió, muchos años después, “Francesco vio a su lado a un hombre majestuoso de rara belleza, resplandeciente como el sol, que le tomó por la mano y lo animó con la precisa invitación: “Vienes conmigo porque te conviene combatir de bravo guerrero”. Francesco fue conducido a un gran campo, entre una multitud de hombres que fue dividida en dos grupos: En una parte habían hombres de rostro guapísimo y cubiertos de vestidos blancos, cándidos como la nieve, de la otra eran como hombres de horroroso aspecto y vestidos de negro sombríos y oscuros. (Explicación. Vienes conmigo (con Jesús), porque te conviene combatir (te conviene luchar contra la tentación, así te haces mas fuerte), bravo guerrero (buen cristiano).Inútil es tu resistencia (habla la tentación), con este conviene combatir. Ánimo (le dice Jesús), entra confiado en la lucha (puedes vencer al maligno), avanza atrevidamente que Yo te seré propicio (puedes retar al enemigo que siempre estaré contigo); te ayudare y no permitiré que el te venza.) El joven situado entre aquellas dos alas de espectadores, vio venir a su encuentro un hombre de desmedida altura, tan alto, que podía tocar con la frente las nubes, y con un rostro horroroso. El personaje resplandeciente que tuvo a su lado lo exhortó a batirse con el personaje monstruoso. Francesco rogó evitar el furor del extraño personaje, pero aquel luminoso no aceptó: “Inútil es tu resistencia, con éste conviene combatir”. Ánimo, entra confiado en la lucha, avanza atrevidamente que yo te seré propicio; te ayudaré y no permitiré que él venza”. El combate fue aceptado y resultó terrible. Con la ayuda del personaje luminoso siempre ayudándole, Francesco venció. El personaje monstruoso, obligado a huir, se arrastró tras aquella gran multitud de hombres con horroroso aspecto, entre gritos, imprecaciones se aturdió. La otra multitud de hombres del vago aspecto, emanó voces de aplauso y laudos verso al que asistió al pobre Francesco, en una tan áspera batalla. El personaje espléndido y luminoso más que el sol, puso sobre la cabeza de Francesco victorioso una corona de rara belleza, que inútil sería describirla. La corona fue retirada por el personaje bueno el que precisó: “Otra más bonita tengo para ti guardada. Si tú supieras luchar con aquel personaje con el que ahora has combatido. Él siempre volverá al asalto…; combates de bravo y no dudes en mi ayuda… no te asustes por su horrorosa presencia…. Yo estaré cerca de ti, yo siempre te ayudaré, para que tú logres vencerlo”. Tal visión fue seguida, luego, de reales batallas con el Diablo. El Padre Pío enfrentó en efecto numerosas batallas contra el “enemigo” de las almas en el marco de su vida, con el propósito de arrancar las almas de las cadenas de Satanás.

Una tarde el Padre Pío estaba descansando en una habitación, en la planta baja del convento, que fue destinada a hospedería. Estuvo solo descansando, y apenas se había extendido sobre el sofá cuando, de repente, he aquí que vino a comparecerle un hombre envuelto en una negra capa. El Padre Pío, sorprendido, levantándose, interrogó al hombre quién era y qué quería. El desconocido le contó que era un alma del Purgatorio. “Soy Pietro Di Mauro. He muerto en un incendio, el 18 de septiembre de 1908, en este convento que fue destinado a un geriátrico, después de la expropiación de los bienes eclesiásticos. Morí entre las llamas, en mi cama de paja, sorprendido en el sueño, justo en esta habitación. Vengo del Purgatorio: el buen Dios me ha concedido la gracia de veniros a preguntar si podrías ofrecer la Santa Misa de mañana por mi descanso eterno. Gracias a esta Misa podré entrar al Paraíso”. El Padre Pío aseguró que ofrecería la Santa Misa por su alma. El. Padre Pío contó: “Yo, quise acompañarlo a la puerta del convento, para despedirlo, y cual sería mi sorpresa; que una vez a mi lado desapareció repentinamente. Por lo que me di verdaderamente cuenta de haber hablado con un difunto”. Tengo que decir que regresé al convento muy asustado. Al padre Paolino de Casacalenda, Superior del convento, que notó mi agitación, le pedí el permiso de celebrar la Santa Misa en sufragio de aquella alma necesitada; después, naturalmente, de haberle narrado lo ocurrido”. Tiempo después, el Padre Paulino, despertado por la curiosidad, quiso hacer la averiguación. Fue al Despacho del registro del ayuntamiento de San Giovanni Rotondo, solicitó y consiguió el permiso de consultar el registro de los fallecidos en el año 1908, la narración del Santo Padre Pío correspondió a la realidad. En el registro relativo a las muertes del mes de septiembre, el padre Paulino localizó el nombre, el apellido y la imputación de la muerte: “En fecha el 18 de septiembre de 1908, en el incendio del geriátrico Pietro Di Mauro verdaderamente murió.”

La Señora Cleonice Morcaldi de San Giovanni Rotondo fue una hija espiritual del Padre Pío. A un mes de la muerte de su mamá, el Padre Pío le dijo: “Esta mañana tu mamá ha volado al Paraíso, la he visto mientras estaba celebrando la Misa.” Lo que quiere decir que tuvo la gentileza de ofrecer la misa por el descanso eterno de su alma.

El Padre Pío contó esta historia al Padre Anastasio. “Una tarde, mientras yo estaba solo en el coro para orar, oí el susurro de un traje y ví a un monje joven que revolvió al lado del altar principal. Parecía que el joven monje estaba desempolvando los candelabros y arreglando los jarrones de las flores. Yo pensé que él era el Padre Leone que estaba reestructurando el altar; y como ya era la hora de la cena, me acerqué a él y le dije: “Padre Leone, vaya a cenar, no es tiempo para desempolvar y reparar el altar”. Pero una voz que no era la voz del padre Leone me contestó”: “yo no soy el Padre Leone”, “¿y quién es usted? “, le pregunté. “Yo soy un hermano suyo que hice el noviciado aquí, mi misión era limpiar el altar durante el año del noviciado. Desgraciadamente en todo ese tiempo yo no reverencié a Jesús Sacramentado, Dios Todopoderoso, como debía haberlo hecho, mientras pasaba delante del altar. Causando gran aflicción al Sacramento Santo por mi irreverencia; puesto que el Señor se encontraba en el tabernáculo para ser honrado, alabado y adorado. Por este serio descuido, yo estoy todavía en el Purgatorio. Ahora, Dios, por su misericordia infinita, me envió aquí para que usted decida el tiempo desde cuando que yo podré disfrutar del Paraíso. Y para que Ud. cuide de mí.” Yo creí haber sido generoso con esa alma en sufrimiento, por lo que yo exclamé: “usted estará mañana por la mañana en el Paraíso, cuando yo celebre la Santa Misa.”. Esa alma lloró: “Cruel de mí, que malvado fui.” Entonces él lloró y desapareció.  Esa queja me produjo una herida tan profunda en el corazón, la cual yo he sentido y sentiré durante toda mi vida. De hecho yo habría podido enviar esa alma inmediatamente al Cielo pero yo lo condené a permanecer una noche más en las llamas del Purgatorio.”

Carta que el Padre Pío escribió a su director espiritual: Carta al Fraile Agostino, del 7 de abril de 1913, “Mi estimado Padre, yo todavía estaba en la cama el viernes por la mañana, cuando el Señor Jesús se me apareció. Él se encontraba golpeado y desfigurado. Él me mostró una gran muchedumbre de sacerdotes y dignatarios eclesiásticos indiferentes, quienes estaban celebrando vistiendo sus sagradas túnicas. Cuando yo vi a mi Jesús en esta condición sentí un gran sufrimiento, por consiguiente, yo le pregunte porqué él sufrió tanto. Él no me contestó, él me mostró a los sacerdotes que debía castigar. Pero poco después, el Señor estaba tristísimo al mirar a estos sacerdotes y yo noté, con gran horror, dos lágrimas enormes que emanaron del Santo Rostro. Jesús salió de esa muchedumbre de sacerdotes y con una gran expresión de aversión en la cara, lloró’: ¡”Carniceros”! “Entonces Él me dijo: “Mi Niño, no creas que mi agonía ha sido de tres horas, no; realmente yo estaré en la agonía hasta el fin del mundo; debido a las almas que yo amo. Durante el tiempo de la agonía, mi niño, nadie puede dormir. Mi alma va buscando alguna gota de piedad humana, pero ellos me dejan solo bajo el peso de la indiferencia. La ingratitud hace más severa la agonía para mí. ¡Ellos responden mal a mi amor! El tormento mayor para mí es que crece en las personas su desprecio, indiferencia, e incredulidad. Cuántas veces mi ira deseó destruirlos por el relámpago, pero yo me detuve por los ángeles y las almas que me aman….. Escribe a tu padre y nárrale lo que has visto y Yo te dije en esta Mañana. Dile que muestre tu carta al Padre provincial… “Jesús continuó hablando pero yo nunca puedo revelar lo que él dijo… ”
(PADRE PIO DA PIETRELCINA: Epistolario I° (1910-1922) a cura di Melchiorre da Pobladura e Alessandro da Ripabottoni – Edizioni “Padre Pio da Pietrelcina” Convento S.Maria delle Grazie San Giovanni Rotondo – FG)

En la carta al Padre Agostino del 13 de febrero de 1913: Nuestro Padre Jesucristo me reveló “no te preocupes, yo le haré sufrir pero yo también te daré la fuerza” – “Yo deseo que tu alma se purifique e con el martirio oculto diario; no te asustes si yo permito al Diablo atormentarte, y al mundo para hastiarlo, porque nadie ganará contra esas personas que sufren bajo la cruz por mi amor y que yo he decidido protegerlos. ”
(PADRE PIO DA PIETRELCINA: Epistolario I° (1910-1922) a cura di Melchiorre da Pobladura e Alessandro da Ripabottoni – Edizioni “Padre Pio da Pietrelcina” Convento S.Maria delle Grazie San Giovanni Rotondo – FG)

La carta al Padre Agostino, del 18 de noviembre de 1912, “… Jesús, su estimada Madre, y el Ángel Guardián; estuvieron visitándome con otros para animarme, me dijeron que ellos no se olvidan de decirme que la víctima, ser llamado la víctima, tiene que perder toda su sangre.”
(PADRE PIO DA PIETRELCINA: Epistolario I° (1910-1922) a cura di Melchiorre da Pobladura e Alessandro da Ripabottoni – Edizioni “Padre Pio da Pietrelcina” Convento S.Maria delle Grazie San Giovanni Rotondo – FG)
La carta para al Padre Agostino, del 12 de marzo de 1913, “… mi padre, escucha las quejas de nuestro dulce Jesús: ¡Se reembolsa “mi amor para los hombres con tanta ingratitud! Esas personas me hubieran ofendido menos si yo los hubiera amado menos. Mi padre no quiere llevárselos todavía. ¡Me gustaría dejar de amarlos, pero… (Y aquí Jesús guardó silencio y, luego desprevenidamente me dijo:) ¡pero mi corazón es hecho para amar!. Los hombres no hacen el intento de superar las tentaciones. Más bien estos hombres disfrutan sus faltas de equidad. Las almas que Yo amo más son las que sufren una tentación, y cuando ellos no tienen éxito resistiendo, me invocan pidiendo ayuda, y Yo me presento y las fortifico en la tentación. Las almas débiles se desaniman y desesperan. Las almas fuertes que confían en Jesús, me llaman y Yo vengo para relajarlos. Ellos me dejan solo por la noche y en la mañana en la Iglesia. Ellos no cuidan del Sacramento del Altar; ellos ya no hablan de este sacramento de amor; también, las personas que hablan del sacramento lo hacen con la tanta indiferencia y frialdad. De mi Corazón se han olvidado; nadie cuida de mi amor; Yo siempre me entristezco. Mi casa se ha vuelto un teatro de obras para muchas personas; incluso mis sacerdotes que yo siempre he protegido cuidadosamente, que yo he amado como la niña de mis ojos; ellos deben confortar mi corazón lleno de amargor; ellos deben ayudarme en la redención de las almas, en cambio…. ¿Quién lo creería? Yo recibo la ingratitud de ellos. Yo veo, Hijo mío, a muchos de ellos que… (Aquí él se detuvo, los hipos le apretaron la garganta, él lloró) que bajo la semejanza falsa ellos me traicionan con las comuniones sacrílegas, mientras Yo estoy estampando en ellos la luz y las fuerzas que continuamente les doy… “.
(PADRE PIO DA PIETRELCINA: Epistolario I° (1910-1922) a cura di Melchiorre da Pobladura e Alessandro da Ripabottoni – Edizioni “Padre Pio da Pietrelcina” Convento S.Maria delle Grazie San Giovanni Rotondo – FG)
Carta a Padre Benedetto del 17 de diciembre de 1917: … “En una de las visitas que tuve de Jesús en estos días, le pregunté con más insistencia si pudiera tener compasión de las pobres naciones, tan a prueba por la desdicha de la guerra y que por fin cediera su justicia y misericordia. ¡Cosa extraña! Él no contestó sino con una señal de mano, que quiso decir: despacio, tranquilo. Pero ¿cuándo?, añadí yo. Y él, con seriedad y con una media sonrisa en boca, posó su mirada sobre de mí y sin decir palabra se despidió.”

Oración al Padre Pío por la Conversión de los pecadores Sábado, May 9 2009 

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Oración por la Conversión de los Pecadores


Señor, tú eres bondadoso y misericordioso, y todo lo hiciste muy bien, creando de la nada cuanto existe. Señor, tú eres clemente y comprensivo, y no quieres la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. Señor tú eres paciente y fiel, y esperas al hijo pródigo e invitas  al justo a alegrarse a  su regreso.                                                                          

   Señor, tú tanto amaste al mundo, que enviaste a tu Hijo  único, no para juzgarnos, sino para salvarnos. Señor, tú quieres que todos los hombres se salven, lleguen al conocimiento de la verdad  y sean uno como tú eres uno.                                                                                                                                                       Te pido la conversión de los que, como yo, son pecadores, quiero unirme, junto al  Padre Pío, a tu deseo de salvación universal, solidarizándome con mis hermanos  y  emprendiendo con  ellos un camino de  sincera  conversión.                                                                                                                                                                                                                  Dame la gracia de cumplir tus mandamientos alimentando al hambriento, dando de beber al sediento, vistiendo al desnudo, alojando al forastero, visitando al enfermo y al encarcelado, descubriéndote y respetándote en la obra  de tus manos.  Cambia mi forma de pensar y de sentir, porque muchas veces no parezco hijo tuyo. Permíteme disfrutar al final de los tiempos del banquete que tienes preparado no sólo para  los que te conocen y sirven, sino también para aquellos que no han tenido esa gracia   y que,  a pesar de no saberlo, también son hijos tuyos. Amén.

Devoción al Santo Padre Pío de Pietrelcina Sábado, Ene 24 2009 

DEVOCION AL SANTO PADRE PIO DE PIETRELCINA


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“AMAR A DIOS ES COMPLACERLE,
Y NO VALE LA PENA PREOCUPARSE POR EL RESTO…
EL NOS CUIDARÁ MAS DE LO QUE PODAMOS IMAGINAR”

-P. Pío-

CONSAGRACIÓN PERSONAL A DIOS POR INTERCESIÓN
DEL SANTO PADRE PIO DE PIETRELCINA

Padre de bondad y misericordia,
fuente inagotable de vida y felicidad,
te pido, por intercesión del santo Padre Pío,
me concedas ser semejante a él:
sencillo y humilde, como las florecillas del campo,
libre y alegre, como los pájaros del cielo;
pobre y laborioso, como su padre san Francisco
Porque confío en tu amor y en tu gracia
hoy te ofrezco libremente cuanto soy y cuanto tengo:
deposito mi pasado en tu misericordia,
encomiendo mi futuro a tu providencia
y me quedo tranquilo como un niño pequeño
en brazos de su madre cariñosa,
tratando de vivir un día a la vez.
Te entrego mi memoria,
mi inteligencia y mi voluntad.
Te consagro mis fuerzas y mis límites:
tómame como soy y haz de mí
como hiciste de Pío de Pietrelcina,
un buen cristiano y un honrado ciudadano
que te alabe sirviendo a mis hermanos.
Amén.


ORACION AL SANTO PADRE PIO POR LOS ENFERMOS
Santo Padre Pío,
ya que durante tu vida terrena mostraste un gran amor
por los enfermos y afligidos, escucha nuestros ruegos
e intercede ante el Padre misericordioso por los que sufren.
Asiste desde el cielo a todos los enfermos del mundo;
sostiene a quienes han perdido toda esperanza de curación;
consuela a quienes gritan o lloran por sus tremendos dolores;
protege a quienes no pueden atenderse o medicarse
por falta de recursos materiales o ignorancia;
alienta a quienes no pueden reposar porque deben trabajar;
vigila a quienes buscan en la cama una posición menos dolorosa;
acompaña a quienes pasan las noches insomnes;
visita a quienes ven que la enfermedad frustra sus proyectos;
alumbra a quienes pasan una “noche oscura” y desesperan;
toca los miembros y músculos que han perdido movilidad;
ilumina a quienes ven tambalear su fe
y se sienten atacados por dudas que los atormentan;
apacigua a quienes se impacientan viendo que no mejoran;
calma a quienes se estremecen por dolores y calambres;
concede paciencia, humildad y constancia a quienes se rehabilitan;
devuelve la paz y la alegría a quienes se llenaron de angustia;
disminuye los padecimientos de los más débiles y ancianos;
vela junto al lecho de los que perdieron el conocimiento;
guía a los moribundos al gozo eterno;
conduce a los que más lo necesitan al encuentro con Dios;
y bendice abundantemente a quienes los asisten en su dolor,
los consuelan en su angustia y los protegen con caridad. Amén.


ORACION DESDE LA ENFERMEDAD
Dios de bondad y de amor,
la enfermedad me ha visitado,
me ha alejado de mi trabajo y de mi familia,
me ha llenado de dolor y sufrimiento.
Es una experiencia dura, mi Señor,
una realidad difícil de aceptar,
algo para lo que no estaba preparado.
Siguiendo el ejemplo del santo Padre Pío,
quiero agradecerte por mi enfermedad,
quiero aceptarla como una oportunidad que me das
de conocer mi fragilidad y la precariedad de la vida,
y como un remedio para librarme del orgullo.
Ahora veo lo mismo que antes,
pero con nuevos ojos,
puedo vislumbrar la realidad detrás de la apariencia,
puedo descubrir que en realidad lo que tengo y soy,
no me pertenece absolutamente.
Estoy aprendiendo a depender de los demás,
a hacer cada vez menos por mis propios medios,
a callar, a llorar en silencio, a agradecer.
Estoy descubriendo qué es la soledad y la angustia,
pero también redescubro el afecto, el amor, la amistad.
Dios mío, aunque me cuesta te digo una vez más:
hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo!
Te ofrezco mis sufrimientos
y los uno a los de tu Hijo Jesucristo
y a los de tu siervo fiel el Santo Padre Pío.
Te ruego por todos los que me ayudan
y por todos los que sufren como yo.


ORACION POR LA CONVERSION DE LOS PECADORES
Señor, te pido la conversión de los que, como yo, son pecadores.
Quiero unirme, junto al Santo Padre Pío,
a tu deseo de salvación universal,
solidarizándome con mis hermanos
y emprendiendo con ellos un camino de sincera conversión.
Dame la gracia de cumplir tus mandamientos
alimentando al hambriento, dando de beber al sediento,
vistiendo al desnudo, alojando al forastero,
visitando al enfermo y al encarcelado,
descubriéndote y respetándote en la obra de tus manos.
Cambia mi forma de pensar y de sentir,
porque muchas veces no parezco hijo tuyo.
Y permíteme disfrutar al final de los tiempos
del banquete que tienes preparado
no sólo para los que te conocen y sirven,
sino también para aquellos que no han tenido esa gracia
y que, a pesar de no saberlo, también son hijos tuyos.

Rezando con el Padre Pío Lunes, Nov 24 2008 

pio
HACER EL BIEN

“Jesús nos llama con sus divinas inspiraciones y se nos comunica con su gracia.”

“¿Cuantas veces él nos ha invitado?”

“¿Y con que rapidez le hemos contestado?”

“No dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. Del bien de después están llenos los sepulcros…, y además, ¿quien nos dice que viviremos mañana?. Escuchemos la voz de nuestra conciencia, la voz del profeta rey: Si escucháis hoy la voz del Señor, no cerréis vuestros oídos. Levantémonos y atesoremos, porque sólo el instante que pasa está en nuestras manos. No queramos alargar el tiempo entre un instante y otro, que eso no está en nuestras manos.”

“Comencemos hoy, hermanos a hacer el bien, que hasta ahora no hemos hecho nada”.

Padre Pío

***

SÚPLICAS DE S. S.  JUAN PABLO II (Siervo de Dios)
“Enséñanos también a nosotros, te pedimos, la humildad del corazón para formar parte de los pequeños del Evangelio, a quienes el Padre les ha prometido revelar los misterios de su Reino.

“Ayúdanos a rezar sin cansarnos nunca, seguros de que Dios conoce lo que necesitamos, antes de que se lo pidamos.

“Danos una mirada de fe capaz de capaz de reconocer con prontitud en los pobres y en los que sufren el rostro mismo de Jesús.

“Apóyanos en la hora del combate y de la prueba y, si caemos, haz que experimentemos la alegría del sacramento del perdón.

“Transmítenos tu tierna devoción a María, Madre de Jesús y nuestra”.

“Acompáñanos en la peregrinación terrena hacia la patria bienaventurada, donde esperamos llegar también nosotros para contemplar para siempre la Gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

(Oración pronunciada por Juan Pablo II en la Misa de canonización del padre Pío celebrada el 16 de Junio de 2002)


Oración que resume la mística del PADRE PÍO Martes, Nov 18 2008 

“La voluntad es la única puerta por la que puede entrar el demonio en nuestra alma; fuera de ella no existe ninguna otra secreta”. P. Pío

Quédate conmigo, Señor, porque es necesario tenerte presente para no olvidarte.

Quédate conmigo, Señor, porque soy débil y tengo necesidad de Tú fortaleza para no caer tantas veces.

Quédate conmigo, Señor, porque Tú eres mi vida y sin Ti disminuye mi fervor.

Quédate conmigo, Señor, porque Tú eres mi luz y sin Ti quedo en tinieblas.

Quédate conmigo, Señor, para mostrarme Tu voluntad.

Quédate, Señor, conmigo, para que oiga Tu voz y la siga.

Quédate, Señor, conmigo, porque deseo amarte mucho y estar en Tú compañía.

Quédate conmigo, Señor, si quieres que sea fiel.

Quédate conmigo, Señor, porque aunque mi alma sea tan pobre, desea ser para Ti un lugar de descanso, un nido de amor. . .!

Quédate Jesús, conmigo porque se hace tarde y el día declina. . . Esto es la vida, se acerca la muerte, el juicio, la eternidad. . .

Quédate conmigo. . . me es necesario doblar mis fuerzas a fin de no desfallecer en el camino y para esto tengo necesidad de Ti.

Se hace tarde y viene la muerte.

Me inquietan las tinieblas, las tentaciones las arideces, las cruces, las penas. . . ¡ Oh cuanta necesidad tengo de Ti!.

Haz que te conozca, como tus discípulos, al partir el pan. Esto es que la unión eucarística sea la luz que disipe las tinieblas, la fuerza, que me sostenga y la única alegría de mi corazón. . .

Quédate, Señor, conmigo, porque cuando llegue la muerte quiero estar unido a Ti, si no realmente por la Santa Comunión, al menos por la gracia y por el amor. . . !

¡Quédate, Jesús, conmigo! . . . No te pido Tu Divina consolación, porque no la merezco, pero el don de Tu Santísima presencia. . . ¡Oh si, te lo pido!.

¡Quédate, Señor, conmigo! A Ti solo busco: Tu amor, Tu gracia, Tu voluntad, Tu Corazón, Tu Espíritu, porque te amo y no quiero otra recompensa que amar.

Quiero un amor ferviente y profundo.

Quiero amarte con todo mi corazón, aquí en la Tierra para seguir amándote con perfección por toda la eternidad. Así sea.


(¡gracias, Laura y Analía!)

La voz del Padre Pío rezando el Angelus e impartiendo la bendición Viernes, Oct 24 2008 

La voz del Padre Pío
Clic aquí para escuchar la voz del Padre Pío rezando el Angelus e impartiendo la bendición

Así rezaba el Padre Pío Sábado, Sep 27 2008 

El Santo Padre Pío rezaba diariamente esta coronita por todos aquellos que le pedían oraciones:

NOVENA AL SAGRADO CORAZON DE JESUS

en Vos confio

Sagrado Corazón de Jesús: en Vos confío

I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, pedid y obtendréis, buscad y encontraréis, llamad y os abrirán!.
He ahí que, confiando en tu Palabra divina, yo llamo, yo busco, yo pido la gracia……
Padre Pío ruega al Señor en nombre de Jesucristo

(gracia que desea)

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: “En verdad os digo, todo aquello que pediréis a mi Padre en mi Nombre, El os lo concederá”.
He ahí que al eterno Padre en tu Nombre yo pido la gracia…….

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: ” En verdad os digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás!”
He ahí que basándome en la infalibilidad de tus santas palabras yo pido la gracia……

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.