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El Padre Pío amaba a los hombres, y les amaba sinceramente como hijos de Dios y hermanos suyos, porque rezaba mucho. Por su bienestar espiritual se había convertido en “el cirineo de todos”; para lenificar las heridas de la carne inventó “la catedral de la caridad” y la llamó “Casa para el Alivio del Sufrimiento”.
S. Giovanni Rotondo sufría la falta de un hospital, y el Padre Pío, el 25 de enero de 1925 tuvo la ilusión de ver inaugurado el pequeño “Hospital civil de San Francisco”, surgido del antiguo convento de las Clarisas: dos cámaras, con siete camas cada una y dos habitaciones reservadas, curas gratuitas para los pobres. Al cabo de trece años, destruido por el terremoto de 1938, el pequeño hospital tuvo que cerrar sus puertas. Restaurado y transformado, el local se convierte en asilo infantil.
Pero las ruinas del terremoto no sepultaron la caridad: en la noche del 9 de enero de 1940, en la celda del fraile, nacía la idea de la “Casa para el Alivio del Sufrimiento”. Los hijos espirituales del Padre Pío recogen la idea de su corazón y una vez que el huracán bélico hubo terminado, e inenarrables dificultades fueron superadas, el 16 de mayo de 1947 se colocaba la primera piedra de la “catedral de la caridad”.
El 26 de julio de 1954 se abren los ambulatorios: el 5 de noviembre empieza a funcionar el Banco de sangre. Y el 5 de mayo de 1956 se inaugura todo el conjunto, bendecido por la voz de Pío XII.
El mismo Padre Pío presentaba así a la desbordante muchedumbre la “criatura de la Providencia”: “Se ha colocado en la Tierra una semilla que el Señor calentará con sus rayos de amor (…). Esta obra que vosotros hoy veis está al principio de su vida (…). Una etapa del camino a recorrer ha terminado. No detengamos el paso, respondamos solícitos a la llamada de Dios por la causa del bien, cada uno cumpliendo con su deber: yo, en una incesante oración como siervo inútil de Nuestro Señor Jesucristo, vosotros con el enorme deseo de apretar contra vuestro corazón a toda la Humanidad que sufre, para presentarla conmigo ante la misericordia del Padre celestial”

ppio311inauguración de la “Casa del sollievo e la sofferenza”

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