Profecías del Santo Padre Pío de Pietrelcina Sábado, Nov 29 2008 

ppiodepietrelcina

Porfecías cumplidas del Padre Pío

* El padre Pío tenía un amigo en común con el cardenal Montini y con dos años de antelación le dijo, a través del mencionado amigo, que sería Papa, para que se preparara para esa dignidad. Lo sería con el nombre de Juan XXIII.

* Un día al pasear con el párroco Salvador Pannullo, se detienen en una calle, Pío percibe un aletear de ángeles y vuelos de campanas y preanuncia que allí se construiría una iglesia capuchina donde el Padre Agustín y el padre Alberto serían superiores de ese convento.

* Cuando Karol Wojtyla era un sacerdote en su nativa Polonia, cada vez que visitaba a Italia viajaba a San Giovanni Rotondo para confesarse con el Padre Pío. En una de esas ocasiones, el Padre Pío pareció entrar en un breve trance y le dijo: “Vas a ser Papa”… y continuó: “También veo sangre… Vas a ser Papa y veo sangre”.

 

La carta (inédita) de Wojtyla al Padre Pío

Publicado por El pescador en 9 Febrero 2008

Andrea Tornielli

«Me permito recomendarle las ingentes dificultades pastorales que mi pobre obra encuentra en la presente situación…». Hay una carta inédita que Karol Wojtyla envió a Padre Pío de Pietrelcina, el fraile con los estigmas, pocos días antes de ser nombrado arzobispo de Cracovia. Una carta nunca publicada ni conocida, que la postulación de la causa de beatificación de Juan Pablo II ha hallado en el archivo de la Curia de Cracovia y que quizá inicialmente había sido confundida con la transcripción de una de las dos carta del futuro Papa al futuro santo ya conocidas. En cambio aquella copia escrita a máquina era del todo desconocida del todo y añade una nueva prueba fundamental a la reconstrucción de la relación entre Wojtyla y el Padre Pío.

Como es sabido se conocían dos letras, escritas en latín y enviadas al fraile el 17 y el 28 de noviembre de 1962 por el joven obispo auxiliar de Cracovia que en aquellos días se encontraba en Roma para el Concilio. En la primera Wojtyla pedía las oraciones del Padre Pío por la médica Wanda Poltawska, madre de familia, enferma de cáncer. En la segunda el obispo agradecía al santo del Gargano por la curación acaecida de la mujer. La nueva misiva (Archivo de la Curia de Cracovia, fondo K. Wojtyla, BI 3123 a), de la cual “Il Giornale” anticipa el contenido, está fechada el 14 de diciembre de 1963 y es más larga que las precedentes. Como las otras dos fue escrita en Roma, probablemente en la conclusión de la segunda sesión del Concilio Vaticano II. Ha sido publicada y comentada por don Francesco Castelli –colaborador de la postulacón de la causa de Juan Pablo II– en el nuevo número de la revista “Servi della Sofferenza”.

Al final de las primeras líneas, Wojtyla hace referencia a las precedentes peticiones dirigidas por él al Padre Pio: «Vuestra paternidad se acordará ciertamente que ya algunas veces en el pasado me he permitido recomendar a Sus oraciones casos particularmente dramáticos y dignos de atención». Y ya aquí hay una primera sorpresa. Hasta hoy, de hecho, se ha sabido siempre que el futuro Papa pidió y obtuvo las oraciones del fraile sólo para la médica Poltawska. No se conocían otros casos. El joven obispo polaco agradece al Padre Pío la curación de una mujer enferma de cáncer –está claro que se trata del caso ya conocido– pero en el número de las personas curadas Wojtyla añade el hijo de un abogado, gravemente enfermo desde el nacimiento. «Ambas personas están bien», declara en el texto inédito. Por lo tanto, además de esta carta y a las dos ya conocidas existe al menos otra misiva con la cual Wojtyla pedía la curación del joven.

El futuro Papa recurre después al Padre Pío por una señora paralizada de su diócesis, por tanto una nueva petición. Ulterior indicio de una relación consolidada. Pero no es todo. Esta vez, de hecho, el obispo añade una petición personal: «Al mismo tiempo me permito recomendarle las ingentes dificultades pastorales que mi pobre obra encuentra en la presente situación». ¿A qué se refiere Wojtyla, que por primera vez pide algo para sí mismo? ¿Y cuáles son las «ingentes dificultades» que apunta? Desde la mitad de 1962 monseñor Wojtyla atraviesa una fase delicata de su vida. En junio de 1962 había muerto el arzobispo de Cracovia, Baziak, y desde hacía meses estaba abierta la búsqueda de un candidato para la sucesión que sea grato al primado polaco, el cardenal Stefan Wyszynski, y a la autoridad del Estado. Wyszynski había presentado más veces ternas de nombre rechazadas por el gobierno comunista. Después de dos ternas distintas rechazadas de plano, un alto funcionario del Partido comunista, Zenon Kliszko, sugiere que se proponga a «un hombre de diálogo, como el joven obispo auxiliar, del cual he olvidado el nombre, con el cual en dos semanas hemos resuelto el caso del seminario de Cracovia».

Aquel obispo es Karol Wojtyla, que había reivindicado cno firmeza el derecho de la Iglesia sobre la sede del seminario, ocupado por los comunistas locales. Con sólo 43 años, Karol Wojtyla se encuentra así arzobispo de la sede cardinalicia de Cracovia, después de haber regido durante más de un año y medio aquella sede como administrador apóstolico, entre «ingentes dificultades pastorales».

Nótese la coincidencia de las fechas. La carta del futuro Papa al Padre Pío, con la petición de oraciones e intercesión, es del 14 de diciembre. Exactamente dos semans después, el 30 de diciembre, llega la designación como arzobispo metropolitano de la prestigiosa diócesis polaca.

Como es sabido, Wojtyla y Padre Pío se encontraron sólo una vez, en 1948. Pero el descubrimiento de esta nueva carta atestigua la profundidad del vínculo existente entre el fraile con los estigmas y el Papa que lo proclamará beato y después santo.

Rezando con el Padre Pío Lunes, Nov 24 2008 

pio
HACER EL BIEN

“Jesús nos llama con sus divinas inspiraciones y se nos comunica con su gracia.”

“¿Cuantas veces él nos ha invitado?”

“¿Y con que rapidez le hemos contestado?”

“No dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. Del bien de después están llenos los sepulcros…, y además, ¿quien nos dice que viviremos mañana?. Escuchemos la voz de nuestra conciencia, la voz del profeta rey: Si escucháis hoy la voz del Señor, no cerréis vuestros oídos. Levantémonos y atesoremos, porque sólo el instante que pasa está en nuestras manos. No queramos alargar el tiempo entre un instante y otro, que eso no está en nuestras manos.”

“Comencemos hoy, hermanos a hacer el bien, que hasta ahora no hemos hecho nada”.

Padre Pío

***

SÚPLICAS DE S. S.  JUAN PABLO II (Siervo de Dios)
“Enséñanos también a nosotros, te pedimos, la humildad del corazón para formar parte de los pequeños del Evangelio, a quienes el Padre les ha prometido revelar los misterios de su Reino.

“Ayúdanos a rezar sin cansarnos nunca, seguros de que Dios conoce lo que necesitamos, antes de que se lo pidamos.

“Danos una mirada de fe capaz de capaz de reconocer con prontitud en los pobres y en los que sufren el rostro mismo de Jesús.

“Apóyanos en la hora del combate y de la prueba y, si caemos, haz que experimentemos la alegría del sacramento del perdón.

“Transmítenos tu tierna devoción a María, Madre de Jesús y nuestra”.

“Acompáñanos en la peregrinación terrena hacia la patria bienaventurada, donde esperamos llegar también nosotros para contemplar para siempre la Gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

(Oración pronunciada por Juan Pablo II en la Misa de canonización del padre Pío celebrada el 16 de Junio de 2002)


Oración que resume la mística del PADRE PÍO Martes, Nov 18 2008 

“La voluntad es la única puerta por la que puede entrar el demonio en nuestra alma; fuera de ella no existe ninguna otra secreta”. P. Pío

Quédate conmigo, Señor, porque es necesario tenerte presente para no olvidarte.

Quédate conmigo, Señor, porque soy débil y tengo necesidad de Tú fortaleza para no caer tantas veces.

Quédate conmigo, Señor, porque Tú eres mi vida y sin Ti disminuye mi fervor.

Quédate conmigo, Señor, porque Tú eres mi luz y sin Ti quedo en tinieblas.

Quédate conmigo, Señor, para mostrarme Tu voluntad.

Quédate, Señor, conmigo, para que oiga Tu voz y la siga.

Quédate, Señor, conmigo, porque deseo amarte mucho y estar en Tú compañía.

Quédate conmigo, Señor, si quieres que sea fiel.

Quédate conmigo, Señor, porque aunque mi alma sea tan pobre, desea ser para Ti un lugar de descanso, un nido de amor. . .!

Quédate Jesús, conmigo porque se hace tarde y el día declina. . . Esto es la vida, se acerca la muerte, el juicio, la eternidad. . .

Quédate conmigo. . . me es necesario doblar mis fuerzas a fin de no desfallecer en el camino y para esto tengo necesidad de Ti.

Se hace tarde y viene la muerte.

Me inquietan las tinieblas, las tentaciones las arideces, las cruces, las penas. . . ¡ Oh cuanta necesidad tengo de Ti!.

Haz que te conozca, como tus discípulos, al partir el pan. Esto es que la unión eucarística sea la luz que disipe las tinieblas, la fuerza, que me sostenga y la única alegría de mi corazón. . .

Quédate, Señor, conmigo, porque cuando llegue la muerte quiero estar unido a Ti, si no realmente por la Santa Comunión, al menos por la gracia y por el amor. . . !

¡Quédate, Jesús, conmigo! . . . No te pido Tu Divina consolación, porque no la merezco, pero el don de Tu Santísima presencia. . . ¡Oh si, te lo pido!.

¡Quédate, Señor, conmigo! A Ti solo busco: Tu amor, Tu gracia, Tu voluntad, Tu Corazón, Tu Espíritu, porque te amo y no quiero otra recompensa que amar.

Quiero un amor ferviente y profundo.

Quiero amarte con todo mi corazón, aquí en la Tierra para seguir amándote con perfección por toda la eternidad. Así sea.


(¡gracias, Laura y Analía!)

10 preguntas y respuestas para conocer a Padre Pío Jueves, Nov 13 2008 

Santo Padre Pio rezando la Santa Misa -de cara a Dios-

Santo Padre Pío rezando la Santa Misa -de cara a Dios-

1) ¿Quién es el Padre Pío de Pietrelcina?

Quizás llame la atención que digo: ¿quién es y no quién era? Porque la muerte es un estado por el que pasa el cuerpo pero no el alma que es inmortal: los justos viven en el Cielo junto a Dios y los malvados en el Infierno junto a Satanás, para toda la eternidad.

Y sin lugar a dudas, nuestro querido Padre Pío, es un alma justa que ya vive en la Gloria de Dios alabándolo con Sus Ángeles y Sus demás Santos.

2) ¿Cómo podemos afirmarlo con tanta seguridad?

Dios cumple lo que promete y el Padre Pío si lugar a dudas, grabó a fuego en su corazón las palabras que Jesús respondió al joven rico cuando le preguntó qué debía hacer para entrar en el Reino de los Cielos: “Ya conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honrarás a tu padre y a tu madre.” El hombre le contestó: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud.” Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo te falta una cosa: vete, vende todo lo que tienes y repártelo a los pobres, y tendrás un tesoro en el Cielo. Después, ven y sígueme.” (Marcos 10, 19 – 21.)

Como también: “Les aseguro que el que haya dejado casa, mujer, hermanos, padres o hijos por el Reino de Dios, recibirá mucho más en este mundo; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna.” (Lucas 18, 29 – 30.)

3) ¿Cuál fue el secreto que lo llevó por el camino hacia al santidad?

El Secreto: Su Sentido de trascendencia, el sentirse peregrino de esta tierra, viviendo con los pies puestos en este mundo, pero su mirada extasiada en Dios Trinidad. Fueron sus palabras: “Confía en Dios y espera en su paterna bondad, que la luz deberá hacerse. Levanta la mente llena de Fe hacia la patria celestial y dirige a ella todos tus pensamientos y aspiraciones. Esa es nuestra verdadera patria.”

Si ha sido un hombre como cualquiera de nosotros, ¿qué lo hizo diferente?

Jesús nos dice: “Sed perfectos como el Padre que está en el Cielo es Perfecto.” (Mateo 5, 48.), y este es un llamado para todos si excepción, la diferencia está en nuestra respuesta. Esta fue su meta, fue la ‘estrella’ que siguió como los Reyes Magos lo hicieron, para encontrarse con el Salvador.

4) Al Padre Pío, ¿se lo canoniza por los Dones extraordinarios que tenía como la bilocación y las estigmas de Cristo?

En ningún caso está relacionado con los Dones recibidos, pues éstos son otorgados por Dios como herramientas para llevar a cabo la misión que se encomienda.

Lo que hace a la beatificación o canonización es el perfecto cumplimiento de las Virtudes cristianas, una vida en la cual se destaque la caridad heroica.

Ha sido la misma vida del Padre Pío la que ‘invitó’ a la Iglesia a ser conocida, profundizada, admirada, ‘saboreada’, porque sin lugar a dudas podemos resumirla como un ‘Evangelio viviente”; hizo carne las Palabras de Jesús y lo demuestra diciendo: “Jesús es la Guía segura para todos. Él mismo lo dijo: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Juan 14, 6). ¡Sigámoslo!”

He aquí dos pensamientos que nos permiten ‘ver’ su alma:

a) “Que la vida sea una vida que se une a Ti y a Tu Amor para así esparcirlo sobre toda la humanidad; y nos haga morir a cada instante para vivir sólo de Ti, para tenerte en nuestros corazones.”

b) “El amor es la actualización y la comunicación de la vida sobreabundante que Jesús, tal como Él nos afirmó, vino a darnos. Escuchemos Su invitación: “Así como el Padre me ha amado, yo los he amado: permanezcan en mi amor”.” (Juan 15, 9).

5) ¿Qué es la bilocación?

Es el Don de poder estar físicamente en dos lugares a vez, pero para casos especialísimos; a muchos Santos Dios le ha dado esta capacidad, pero el Padre Pío es de quien más testimonio se tiene al respecto.

6) ¿Qué son las estigmas y qué significado tienen?

Son las Llagas de Cristo que muchos Santos han llevado en su cuerpo, ya sea alguna o todas. A veces invisibles otras visibles.

Hoy día se habla mucho de estigmas y de personas que dicen llevarlas, pero si bien en muchos casos podría ser cierto, ya que Dios obra como le place, no olvidemos que no siempre son otorgadas por Él, el Maligno también puede hacerlo para dar un toque de ‘santidad’ a una falsa revelación, llevando a creer en su autenticidad. Por eso ante un estigmatizado, es muy importante para no ser confundidos, escuchar lo que la Iglesia decreta al respecto.

Son signo de una perfecta unión con Cristo, especialmente en Su Cruz; cuando el Padre llama a alguien a compartir con Su Hijo Su Pasión, en algunos también les hace compartir las Llagas de la redención, las que antes de ser llevadas en el cuerpo se han llevado en el alma. En otras palabras, quien es portador de alguna de las Santas Estigmas vive en total comunión con Cristo Crucificado, convirtiéndose en un “amigo de la Cruz”.

Era su pensamiento: “Abandónate totalmente en los brazos de la Divina Providencia. Permanece así entre esas tinieblas y arideces, y ten presente a la Santísima Virgen y a San Juan los cuales estando a los pies de la Cruz, entre espantosas tinieblas ya no escuchaban ni veían más a nuestro Señor, y no tenían otro sentimiento que el de la aflicción y la tristeza. Ciertamente, estaban animados por la fe, pero incluso esta fe estaba en tinieblas, porque era necesario que ellos participaran del abandono de nuestro Señor.”

7) ¿Qué actitud corresponde a un verdadero estigmatizado?

La que en todo momento llevó el Padre Pío: imploró al Señor que permanecieran invisibles pero fue en vano; buscó todos los medios de esconderlas, pero no lo logró. Había recibido las cinco llagas, las cuales sangraron durante 50 años, y muchos dieron testimonio de tan sagrada Gracia.

El 8 de Septiembre de 1911 escribe al Padre Benedetto: “Hace casi un año que se repite este fenómeno pero ahora hacía un tiempo que no ocurría. No se inquiete, de todos modos, si es la primera vez que se lo digo, porque hasta ahora me había dejado vencer por aquella maldita vergüenza. Incluso ahora no sabe usted ¡cuánto he tenido que forzarme para contarlo! Qué significa ésto, Padre mío, lo ignoro.”

8 ) Además de la bilocación y estigmas, ¿qué otro Don extraordinario le fue otorgado?

Era un ardiente confesor, pasaba entre quince y diecinueve horas en el confesionario, dándole Dios la capacidad de ver los sentimientos y pensamientos de las personas que se acercaban a él.

Además de la Misa, la pausas breves para las comidas y la oración personal, sólo se dedicaba enteramente a las almas de los pecadores. Se calcula que alrededor de quince millones de personas han tenido la gracia de arrodillarse ante Dios en su confesionario; hasta se llegó a instalar una oficina para organizar turnos.

9) ¿Se lo puede considerar como un místico?

¡Sin lugar a dudas!, porque místico es quien tiene contacto abierto con el mundo sobrenatural y el Padre Pío lo tenía en forma permanente con: Jesús, la Virgen, los Ángeles, los Santos, las almas del Purgatorio.

Sólo así se comprende el ritmo de trabajo que mantenía: Se levantaba a las 3:30 y se dirigía a la Capilla para prepararse para la Santa Misa que celebraba a las cinco, y lo hacía antes de la salida del sol para que los campesinos tuviesen la posibilidad de participar. Fueron alrededor de veinte millones de personas las que alguna vez participaron de las Misas celebradas por él.

10) ¿Y en relación con el Maligno?

Como toda persona que trabaja para acercar almas a Dios, grandes eran los ataques que recibía por parte del demonio y sus secuaces. Pero jamás temía porque toda su confianza estaba puesta en su Dios y Padre. Al respecto nos aconseja:

a) “Nunca tengan miedo a las asechanzas del enemigo que, aún cuando sean vigorosas, jamás los envolverá en sus redes si permanecen fieles al Señor y se mantienen vigilantes, fortalecidos con la oración y con las santa humildad.”

b) “Jesús está siempre con nosotros, y está tan cerca de nosotros que nos ama y nos sostiene en la lucha espiritual. Él está siempre allí para escudarnos de los golpes del enemigo para que no nos haga daño.”

c) “Recuerda que el diablo tiene una sola puerta para penetrar en nuestro interior: la voluntad. No hay otras puertas secretas o escondidas.”

d) “Acuérdate de esto: si el maligno continúa molestando, señal de que todavía no se halla dentro, está todavía fuera. Lo que debe aterrorizarnos es su paz y concordia.”